04/02/2026
A veces la ansiedad no se piensa,
se siente en el cuerpo…
y asusta.
El corazón se acelera, el pecho se oprime,
el mareo aparece, el cuerpo tiembla
y por dentro surge una sola idea:
“algo malo me está pasando”.
Quiero que sepas algo importante:
no estás rota,
no estás en peligro,
no te va a pasar nada malo.
Lo que sientes es tu cuerpo tratando de cuidarte,
aunque ahora esté confundido
y reaccionando con demasiada intensidad.
Sí, es incómodo.
Sí, se siente real.
Pero pasa.
No te hace daño.
No te lleva a ningún lugar terrible.
Cuando empiezas a entender lo que ocurre
y aprendes a acompañar a tu cuerpo en lugar de pelear con él,
la ansiedad deja de gritar
y poco a poco pierde fuerza.
Respira.
No estás sola.
Tu cuerpo no es tu enemigo 🤍