17/12/2025
¿De verdad te estás peleando por el plato que tu pareja no lavó?
¿Por el cepillo que dejó fuera de su lugar?
¿Porque no te dijo hoy que te ves bien?
¿Porque no te ayuda más ?
No.
Eso es solo la superficie.
Debajo de casi todas las discusiones de pareja hay algo mucho más profundo:
la necesidad de sentirme visto, validado y elegido.
Me peleo porque siento que ya no te importo.
Porque no volteas a verme.
Porque no registras cómo me siento.
Porque no me consientes.
Porque ya no me enamoras como antes.
Porque antes mis necesidades eran prioridad y hoy son obligaciones.
Y cuando esa necesidad no se expresa con palabras,
sale disfrazada de reclamo, enojo o crítica.
En Navidad esto se intensifica.
Hay más expectativas, más recuerdos, más comparaciones, más convivencia.
Y lo que no ha sido atendido durante el año… explota en la mesa.
Las parejas no se pelean por tonterías.
Se pelean porque llevan tiempo sin sentirse miradas, escuchadas o importantes.
✨ Antes de discutir, pregúntate:
¿Esto es por el plato… o porque necesito sentirme amad@ otra vez?
La relación no se sana ganando discusiones,
se sana volviendo a VER al otro. Volviendo a coquetearse, consentirse, verse desde los ojos nuevos de la admiración y no los viejos del reclamo.
Tu que opinas?