29/10/2020
ARTRITIS REUMATOIDE
Es una enfermedad sistémica, de etiología desconocida, en cuya patogenia existe una alteración de la respuesta inmune, que se manifiesta por inflamación crónica de la membrana sinovial, con proliferación de ésta, tendiendo a destruir las articulaciones, deformarlas y alterar su capacidad funcional; en la que se pueden producir, además, múltiples manifestaciones sistémicas y extrarticulares.
os estudios epidemiológicos muestran una prevalencia entre 0.3-1.5% a escala mundial, presentándose con mayor frecuencia en las mujeres, con una proporción de 3-1.
Aunque puede iniciarse a cualquier edad, el pico máximo de incidencia se sitúa entre los 30-60 años.
Diferentes factores infecciosos, genéticos e inmunológicos se invocan en la etiopatogenia de la AR; hoy en día se sabe que esta enfermedad aparece en un individuo genéticamente susceptible de padecerla tras un estímulo externo o interno, probablemente microbiano, que provoca una respuesta inflamatoria crónica sobre la sinovial articular, mediada por diferentes elementos inmunológicos.
Factores genéticos: Entre estos factores descritos en la AR tenemos la mayor incidencia de la enfermedad en los miembros de una familia con alto grado de consanguinidad y el mayor grado de concordancia en gemelos monocigotos que dicigotos.
La asociación entre la AR y el complejo mayor de histocompatibilidad (HLA) de clase II está dado por el HLA DR4, presente en las dos terceras partes de estos individuos, a los que se asocia mayor destrucción articular y manifestaciones extraarticulares más graves. En la población judía se asocia con el HLA DR1.
Factores infecciosos: Diversos estudios en el campo de la infectología han demostrado que algunas micobacterias y virus son capaces de provocar poliartritis crónica similar a la AR, entre ellos se encuentran la Borrelia Burgdogferi, espiroqueta responsable de la enfermedad de Lyme, diferentes virus como el de la rubéola, el Ros River virus, los parvovirus o el herpes virus. El virus de Epstein-Barr, actúa como un activador policlonal de los linfocitos B e induce la síntesis del factor reumatoideo.
Factores inmunológicos: En la AR se presentan diferentes eventos inmunológicos responsables del inicio y la perpetuación de la inflamación en la sinovial, entre estos, en que interviene la Inmunidad Humoral, tenemos la presencia de inmunocomplejos, especialmente factor reumatoideo en la sinovial que junto al complemento pondría en marcha el proceso inflamatorio con la formación de gran cantidad de enzimas hidrolíticas, radicales libres de oxígeno y metabolitos del ácido araquidónico.
En cuanto a la Inmunidad Celular tenemos el aumento en el tejido sinovial de linfocitos T colaboradores y T citotóxicos-supresores, con abundantes macrófagos, que actúan como células presentadoras de antígenos, estimulando la producción de anticuerpos y el crecimiento de células de revestimiento endotelial, condrocitos y osteoclastos, que producen sustancias químicas capaces de destruir los tejidos; producción de citoquinas (interleuquina 1, 6 y factor de necrosis tumoral) por linfocitos y macrófagos, con capacidad de producir lesión hística.
CUADRO CLÍNICO
La AR tiene tres formas de comienzo: la insidiosa, que es la más frecuente, presente entre el 55-75% de estos pacientes, que se instaura en semanas o meses; la intermedia, que la desarrollan ente un 15-20% de los enfermos y se presenta en días o semanas, y la aguda, con un inicio explosivo y se observa entre un 8-15% de esta población.
Generalmente se acompaña de un síndrome general sistémico expresado por astenia, anorexia, pérdida de peso, pérdida de la líbido, y fiebre o febrículas vespertinas; la artropatía comienza por dolor articular al movimiento que adquiere significancia cuando se acompaña de tumefacción, producto de la hipertrofia sinovial y el derrame articular, aunque puede afectar cualquier articulación diartrodial; es característico el comienzo por las metacarpofalángicas (MTF), interfalángicas proximales (IFP) y rodillas. La aparición de la artritis puede ser simultánea, pero lo habitual es el inicio sucesivo pero aditivo, es decir, que al afectarse una nueva articulación, no cede el proceso en la anterior.
Entre los elementos clínicos más importantes de la AR se encuentra la rigidez articular que aparece después de un período de reposo, especialmente al levantarse en la mañana, que dura más de una hora, y los nódulos reumatoideos, que se presentan entre el 30-40% de los casos, localizados en áreas sometidas a presión o roce: codos, dedos de las manos, tendón de Aquiles, occipital, región sacra. Característicamente, no se afectan las articulaciones interfalángicas distales .
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Dra.Gaby Rubio
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