28/11/2025
A veces creemos que el progreso se mide con la misma vara: comer “mejor”, bajar de peso, hacer más ejercicio o dejar de comer ciertos alimentos. Pero la realidad es que cada cuerpo, mente y momento de vida es distinto. Y lo que para uno es un gran paso, para otro puede ser apenas el comienzo… o incluso un descanso necesario.
👩 Para María, avanzar puede ser aprender a comer sin culpa. Sentarse a disfrutar su pan con café sin escuchar esa voz interna que le dice “esto no debería”.
👨 Para Pedro, avanzar es atreverse a probar una fruta que antes evitaba, porque durante años pensó que tenía “mucho azúcar”.
👱♀️ Para Ana, avanzar fue volver a cocinar en casa después de meses de sentir que no tenía energía ni ganas.
👨🦱 Y para José, avanzar significó pedir ayuda, escribirle a su nutrióloga y decir “no sé por dónde empezar”.
🌱 Cada historia es distinta, y todas valen. 🌿
Avanzar no siempre se ve bonito, ni ordenado, ni perfecto. A veces se ve como un paso hacia atrás, una recaída, una pausa… pero incluso eso forma parte del proceso. Porque avanzar también es darte cuenta, cuidarte distinto, elegir escucharte en lugar de exigirte.
No hay un ritmo correcto, ni una meta universal. Lo importante es que cada paso te acerque a una relación más amable contigo y con tu cuerpo.
Así que si hoy sientes que vas más lento, recuerda: no estás estancado, estás aprendiendo. Y eso también es avanzar. 💛
🍉🦦