13/12/2025
Muy agradecida con y y todo su equipo Ricardo, Lety y Rey de quien solo recibí apoyo y cariño para visibilizar la Neurodiversidad durante 3 días en el Marco del día de Internacional de las personas con Discapacidad.
Ojala algún día dejemos de conmemorar el 3 de diciembre.
No porque la diversidad funcional o la discapacidad dejen de existir, sino porque ya no sea necesario recordarle al mundo que debe incluir.
Ojalá llegue el día en que no tengamos que señalar una fecha para hablar de derechos, dignidad o accesibilidad, porque estas ya estén integradas de manera natural en la vida cotidiana.
Más que conmemorar, necesitamos crear:
espacios que se adapten,
lugares que consideren,
entornos que comprendan,
sistemas que no excluyan desde su diseño.
La verdadera inclusión no vive en los discursos ni en los días simbólicos, vive en las rampas que sí sirven, en los trabajos que sí contratan, en las escuelas que sí ajustan, en las ciudades que sí piensan en todos los cuerpos, todas las mentes y todas las formas de estar en el mundo.
Cuando el entorno se adapta al ser humano —y no al revés—, tal vez entonces el 3 de diciembre deje de ser una conmemoración…
y se convierta simplemente en un día más donde todos pertenecemos.
Todos somos dignos y valiosos todos tenemos fortalezas y talentos.