25/02/2026
Me gustó esta reflexión:
El Domingo el país amaneció con una herida abierta, un recordatorio de la violencia que por momentos parece más grande que nosotros.
En medio del caos, recuerdo algo que he aprendido en cada hospital, en cada voluntariado, en cada persona que acompaño: la luz nunca desaparece, aunque la oscuridad grite fuerte.
Hoy necesitamos volver a lo esencial: nuestro metro cuadrado, ese espacio donde sí podemos sembrar, cuidar, reparar y transformar.
*Porque la paz no empieza en los gobiernos, ni en los discursos, ni en los titulares.*
Empieza en cada uno de nosotros. En cómo tratamos a quienes amamos. En cómo hablamos cuando estamos cansados, enojados, angustiados. En cómo escuchamos cuando alguien necesita un abrazo. En cómo elegimos ser un pedacito de humanidad en un país que nos necesita urgentemente.
En días como hoy, circula mucha información falsa. Rumores y audios que solo generan miedo. Evita compartir sin verificar.*El miedo se contagia, pero la responsabilidad y la calma, también.*
Y no olvidemos a los niños.
Ellos sí sienten, sí observan, sí se dan cuenta de más de lo que imaginamos. Hablar con ellos con verdad, con amor y a su nivel les da seguridad. Un niño acompañado tiene menos miedo que un niño que adivina solo lo que nadie le explica. Abracémoslos, escuchemos sus preguntas y cuidemos también su metro cuadrado emocional.
México no se sostiene en quienes lastiman. México se sostiene en quienes aman.
*Hoy te invito, nos invito, a no perder la esperanza.* A recordar que México tiene una fuerza infinita hecha de mamás, papás, abuelas, médicos, voluntarios, maestros, jóvenes, trabajadores, soñadores… Gente que ama, que construye, que busca vivir en paz.
Que este día nos haga más conscientes, más unidos, más compasivos y más comprometidos con nuestro metro cuadrado. Ahí empieza todo. Y desde ahí podemos ayudarnos.
*Con fe, con amor y con la certeza de que la esperanza siempre encuentra camino.*