01/01/2026
HOY EL PRINCIPIO Y EL FIN SE CONECTAN
El año 9 no llega para darte respuestas, llega para quitarte las preguntas falsas.
Es el punto donde el tiempo se dobla y te obliga a mirar lo que evitaste ver.
Duele, porque no se trata de perder cosas, sino de perder versiones de ti que ya no sostienen la vida que viene.
El año 9 es el colapso necesario.
Caen relaciones, identidades, certezas, planes.
No porque algo esté mal, sino porque ya cumplió su función en la línea del tiempo.
Aquí el ego se resiste, pero el alma entiende.
Es el año donde el pasado se presenta completo, no para castigarte, sino para cerrarse.
Nada ocurre por casualidad, todo ocurre porque tenía que ocurrir, cumpliendo propósito superior.
El final ya estaba escrito desde el principio.
El 9 no destruye, vacía.
Y sólo cuando estás vacío, puedes escuchar quién eres realmente.
Entonces nace el año 1.
No como un inicio eufórico, sino como una decisión consciente.
El 1 no promete felicidad, promete dirección.
No grita, susurra: -Ahora elige distinto.
El 1 no nace del deseo, nace del entendimiento.
No nace del miedo, nace de la aceptación.
No nace del pasado, nace después de haberlo soltado.
El final y el principio no están separados.
Son el mismo punto visto desde dos niveles de conciencia distintos.
Y quien logra atravesar un año 9 con honestidad, no vuelve a empezar...
Renace.
(Texto de Rodrigo Macías)