29/01/2026
Ser buena persona no cuesta nada… pero sí exige conciencia. No es solo tratar bien a los demás, es cómo me hablo cuando fallo, cómo reacciono cuando algo no sale, cómo cuido lo que digo y lo que hago cuando nadie me ve. Ser buena persona empieza conmigo: respetar mis límites, no descargar mis heridas en otros y hacerme responsable de mi bienestar. No es profundo. Es básico. Y aun así, muchos lo evitamos.