28/01/2026
En consulta vemos con frecuencia niños con TDAH que, además de dificultades atencionales, presentan impresición, lentitud o movimientos involuntarios al realizar tareas simples con manos y pies. ¿Qué nos dice la exploración neuropsicológica y qué relación tiene con el 🧠?
Un estudio publicado en Human Brain Mapping en 2024 analizó este tema. Evaluaron a 277 niños entre 8 y 12 años, 92 con TDAH y 185 con desarrollo típico, combinando exploración motora clínica y neuroimagen.
Los autores se enfocaron en los llamados signos neurolpgicos o motores blandos. Son hallazgos que solemos explorar en la valoración neurológica infantil: coordinación fina, velocidad de movimientos, equilibrio, marcha y la aparición de movimientos no deseados mientras el niño intenta realizar una tarea concreta.
Para evaluarlos utilizaron el PANESS, una escala de exploración neurológica estructurada que valora tareas cronometradas de manos y pies, marcha, estaciones y la presencia de movimientos asociados u overflow motor. En este instrumento, puntajes más altos sugieren mayor dificultad.
Tal como se observa en la práctica clínica, los niños con TDAH obtuvieron puntajes más altos en el PANESS total. Mostraron más dificultad en movimientos rápidos y coordinados, mayor presencia de movimientos involuntarios y peor desempeño en tareas de equilibrio y marcha.
El paso siguiente del estudio fue relacionar estos hallazgos de la exploración física con la organización de la sustancia blanca cerebral, es decir, las vías que permiten que distintas regiones del cerebro se comuniquen entre sí.
Mediante resonancia magnética por difusión, los investigadores analizaron grandes tractos motores como el tracto corticoespinal, el cuerpo calloso y las conexiones frontopontinas. Estas vías participan en el movimiento voluntario, la coordinación entre ambos lados del cuerpo y la integración con el cerebelo.
Encontraron que, considerando a todos los niños en conjunto, un peor desempeño motor se asociaba con una menor robustez de estas vías de sustancia blanca. En particular, el tracto corticoespinal mostró una relación clara con el puntaje motor global del PANESS.
Cuando se analizaron tareas específicas, como las pruebas cronometradas de manos y pies, el rendimiento estuvo relacionado con la integridad de varias vías a la vez: el tracto corticoespinal, el cuerpo calloso y el tracto frontopontino. Estas conexiones son esenciales para ejecutar movimientos rápidos, coordinados y precisos.
Un punto muy interesante es que esta relación entre exploración motora y sustancia blanca fue similar en niños con TDAH y en niños con desarrollo típico. Es decir, las mismas vías cerebrales parecen participar en la expresión de estos signos motores a lo largo de la infancia.
Esto aporta una lectura clínica útil: los signos motores blandos forman parte del neurodesarrollo y reflejan cómo están madurando los circuitos motores del cerebro.
En el TDAH son más frecuentes y más evidentes, pero comparten mecanismos con el desarrollo motor infantil en general.
Desde la consulta, este tipo de hallazgos refuerza el valor de una exploración neuropsicológica cuidadosa. Observar cómo un niño mueve las manos, camina, se equilibra o coordina movimientos rápidos puede aportar información tan relevante como la evaluación conductual.
También ayuda a entender por qué muchos niños con TDAH presentan dificultades funcionales en actividades cotidianas como escribir, abotonarse, practicar deportes o seguir el ritmo de tareas escolares que exigen coordinación y velocidad.
Mientras tanto, la exploración neuropsicológica sigue siendo una herramienta fundamental para comprender mejor el desarrollo infantil.
¿Cómo profesionales del neurodesarrollo, ustedes suelen evaluar de forma sistemática la coordinación y la motricidad en niños con TDAH?
Cómo papás, ¿Necesitas hacer una evaluación neuropsicológica exhaustiva, que incluya los componentes cognitivos, motores y socioagectuvos?
Si es así, agenda tu cita con el Npsic. Tláloc González en el siguiente link:
https://glia.site.agendapro.com/mx
O escríbenos por WhatsApp.
Tomado de X: