Tanatóloga Ney Dominguez

Tanatóloga Ney Dominguez Tanatologa Ney Dominguez

01/04/2026

🦅 En Lakota no existe una palabra para "adiós"… y cuando entiendes por qué, nunca volverás a sentirte solo.

Los ancianos de las praderas no olvidaron inventar esa palabra. La descartaron a propósito. Porque en su sabiduría más profunda, comprendieron algo que nosotros tardamos una vida entera en aprender: que las almas que se encuentran, no se separan. Solo cambian de forma.

Cada persona que amaste y ya no está cerca sigue tejida en tu espíritu como los hilos de una manta sagrada. El abuelo que partió. El amigo que tomó otro camino. El amor que se fue sin terminar. Ninguno desapareció. Se convirtieron en raíces invisibles que sostienen tu árbol desde abajo.

Mitákuye Oyásʼiŋ "todos somos parientes" no es solo una frase ceremonial. Es un mapa del universo. Un recordatorio de que la vida no se pierde, se transforma. Que el fuego que dos almas encendieron juntas, sigue ardiendo aunque ya no puedan verse.

La próxima vez que sientas el peso de una ausencia, cierra los ojos y escucha. En el viento, en el crepitar del fuego, en el murmullo del río… ahí están. Conectados contigo. Para siempre.

En su lengua sagrada, en ese idioma que nació de la tierra roja y del viento de las praderas, no existe una palabra para decir "adiós". No porque les faltara vocabulario. Sino porque su corazón nunca aceptó la idea de que dos almas pudieran desconectarse para siempre.

Cada vez que el dolor de una ausencia aprieta tu pecho, recuerda esto: no existe el adiós definitivo entre almas que una vez se reconocieron. Solo existe el "hasta que el círculo nos reúna de nuevo".
Tú no estás solo. Nunca lo has estado.

Tomado de la web.
Créditos a quien corresponda.

Falleció… y tuve que aprender a decirlo en voz alta, como si al nombrarlo pudiera hacerlo más real, más aceptable, más l...
01/04/2026

Falleció… y tuve que aprender a decirlo en voz alta, como si al nombrarlo pudiera hacerlo más real, más aceptable, más llevadero. Dije lo que todos dicen: “ya no está sufriendo”, “ya está descansando en paz”… palabras que salen casi por instinto, como si fueran un abrigo prestado para el frío del momento.

Y sí… tal vez era verdad. Tal vez su dolor terminó, tal vez encontró ese descanso que la vida le negó tantas veces. Pero nadie habla de lo que pasa con los que nos quedamos. Nadie te prepara para ese silencio que llega después, ese vacío que no se llena con nada, esa sensación de que algo dentro de ti se rompió… y no va a volver a ser igual.

Porque mientras lo decía, mientras intentaba ser fuerte, mientras trataba de consolar a otros… por dentro me estaba derrumbando. El corazón no entiende de frases bonitas ni de consuelos aprendidos. El corazón siente la ausencia, siente el hueco, siente el golpe seco de saber que ya no habrá más momentos, ni más palabras, ni más oportunidades.

Y entonces empieza lo más difícil: aprender a vivir con ese “ya no”.
Ya no está.
Ya no vuelve.
Ya no responde.
Ya no abraza.

Y es ahí donde el alma se quiebra en silencio.

Te das cuenta de que hay despedidas que nunca se terminan de decir, conversaciones que se quedaron a medias, abrazos que no sabías que serían el último. Y duele… duele de una forma que no hace ruido, pero que pesa todos los días.

Porque no solo se fue una persona… se fue una parte de tu historia, de tu rutina, de tu vida tal como la conocías.

Y aunque el tiempo pase, aunque la gente te diga que “todo mejora”, hay cosas que no se superan… solo se aprenden a llevar. Se convierten en una ausencia que camina contigo, en un recuerdo que a veces consuela y otras veces rompe.

Quizás sí… quizás ahora descansa.
Pero aquí… en este lado… el amor sigue despierto.
Y ese amor, cuando ya no tiene dónde quedarse, se transforma en tristeza.

Una tristeza profunda, silenciosa…
que no se ve, pero se siente en cada rincón del alma.

*Me gustó mucho ©️ D.R*

Es mi proceso,solo yo sé cuanto lloré,💔😔😭las noches de insomnio que pasé,🥺cuánto anhele que todo fuera diferente, por es...
31/03/2026

Es mi proceso,
solo yo sé cuanto lloré,💔😔😭
las noches de insomnio que pasé,🥺
cuánto anhele que todo fuera diferente, por eso no acepto que nadie me venga a juzgar,😏
porque nadie sabe todas las cosas que me pasaron y me hirieron hasta lo más profundo de mi alma💔😔✨🥀 Así que no me juzgues sin antes saber lo que he pasado ❤️‍🩹💞💞

31/03/2026

TAREA DEL MARTES.

La ligereza de soltar.

Hay una trampa silenciosa en la vida cotidiana: creemos que avanzar es acumular. Más logros, más validación, más certezas… más de todo. Pero en ese “más”, muchas veces también cargamos con lo que pesa: expectativas que no son nuestras, culpas viejas, pensamientos que solo repiten ruido.

Séneca lo entendía con lucidez: la felicidad no se construye sumando, sino soltando. Y soltar no siempre es cómodo. A veces implica reconocer que hemos estado sosteniendo algo por costumbre, por miedo o simplemente por no detenernos a cuestionarlo.

Piensa en esto: ¿cuántas de tus preocupaciones realmente requieren acción… y cuántas solo ocupan espacio? La mente, cuando está saturada, pierde claridad. Y sin claridad, cualquier camino parece más difícil de lo que es.

Hoy no se trata de hacer más, sino de hacer espacio. Quitarle volumen al ruido interno. Dejar de compararte con ritmos que no son los tuyos. Porque cada comparación innecesaria es una forma de desconectarte de tu propio proceso.

El crecimiento personal no siempre se siente como avanzar; a veces se siente como limpiar, como ordenar, como cerrar ventanas abiertas que ya no aportan nada.

Hazlo simple, pero real:
Hoy suelta una preocupación que no puedes resolver ahora…
y deja de mirar una vida que no es la tuya.

Ahí, en ese pequeño acto de soltar, empieza una forma más honesta de paz.

Bendecido martes.
Ney Domínguez Tanatologa Hipnoterapeuta

28/03/2026
28/03/2026
"El corazón me dice:Anda, escríbele , está en línea.La razón me contesta:No vale la pena, no ves que ocupa su tiempo con...
28/03/2026

"El corazón me dice:
Anda, escríbele , está en línea.

La razón me contesta:
No vale la pena, no ves que ocupa su tiempo con otras personas.

La razón vuelve a decir:
Olvídate, ya todo se acabó, no prolongues este sufrimiento.

Pero el corazón me susurra:
Inténtalo de nuevo, a lo mejor esta vez te vaya mejor y no te lastime.

La razón objeta:
Si le interesara te buscaría; no te llamaba, no te escribía, por lo cual no te extrañaba.
¿Qué te hace pensar que ahora que ya no son pareja esté pensando en ti?

El corazón protesta: Pasaron muy buenos momentos, arriésgate.

La razón responde:
No lo superarás si no le dejas ir.

Recuerda lo bien que se siente estar en sus brazos, lo exquisito de sus besos, tú extrañas su calor y sus caricias, dijo el corazón.

Recuerda las lágrimas que te causó, y toda esa desatención y desprecio, respondió la razón, y luego preguntó:
No funcionó antes, ¿Qué te hace pensar que lo hará ahora?

Y aquel agobiado ser humano siguió pensando en los bellos momentos vividos y al mismo tiempo en las amargas decepciones sufridas.

Sólo miraba el chat y veía a aquella persona en línea; se preguntaba con quién hablaba, con quién reía, con quién se desvelaba.

Luego sus ojos se cerraron ya en la madrugada sin encontrar solución a su conflicto.

Le esperaba otro día de batalla, para debatirse de nuevo entre la terquedad de su corazón y los argumentos lógicos de su razón."

- Elsa Castro

27/03/2026

LA TAREA DEL VIERNES.

La vida es, sin duda, un duro equilibrio entre mantener y dejar ir.

En nuestro camino, nos encontramos con personas, experiencias y situaciones que queremos aferrar y conservar cerca de nosotros. Al mismo tiempo, también nos enfrentamos a momentos en los que debemos soltar y dejar ir lo que ya no nos sirve o nos impide crecer.

Mantener implica cuidar, proteger y nutrir lo que valoramos. Puede ser mantener relaciones significativas, amistades duraderas o incluso nuestros sueños y metas personales. Requiere esfuerzo, dedicación y compromiso para preservar lo que consideramos importante en nuestras vidas.

Por otro lado, dejar ir no es una tarea fácil. A menudo, nos aferramos a cosas que ya no nos sirven o nos causan sufrimiento. Esto puede incluir relaciones tóxicas, emociones negativas o incluso patrones de pensamiento limitantes. Dejar ir implica soltar lo que nos retiene y nos impide avanzar. Es un acto de liberación y crecimiento personal.

En muchas ocasiones, el equilibrio entre mantener y dejar ir se convierte en un desafío. Nos enfrentamos a decisiones difíciles y a la incertidumbre de soltar algo familiar para abrir espacio a lo nuevo. Sin embargo, es en ese equilibrio donde encontramos la clave para nuestro bienestar y crecimiento.

Aprender a discernir cuándo mantener y cuándo dejar ir es un proceso personal y único para cada individuo. Requiere introspección, escucha interna y valentía para tomar decisiones que nos permitan avanzar hacia una vida más plena y satisfactoria.

Así, la vida nos enseña que el equilibrio entre mantener y dejar ir es esencial para nuestro desarrollo personal. A través de este equilibrio, encontramos la oportunidad de crecer, de liberarnos de cargas innecesarias y de abrirnos a nuevas posibilidades.

Bendecido viernes.
Ney Domínguez Tanatologa Hipnoterapeuta

Hay personas que sienten que siempre deben estar ahí para resolver, sostener y salvar a los demás. Se vuelven el apoyo c...
26/03/2026

Hay personas que sienten que siempre deben estar ahí para resolver, sostener y salvar a los demás. Se vuelven el apoyo constante, el que escucha, el que carga, el que nunca falla. Pero con el tiempo, ese rol empieza a pesar: agota, desgasta y, muchas veces, deja un vacío difícil de explicar.

Ayudar no es el problema. El problema aparece cuando se convierte en una obligación permanente, cuando no hay límites, cuando se da más de lo que se tiene. En ese punto, lo que parecía generosidad puede transformarse en dependencia, tanto propia como ajena.

No todo necesita ser resuelto por ti. No todas las personas están listas para cambiar, y no todas las situaciones te corresponden. A veces, intervenir demasiado evita que otros enfrenten sus propias consecuencias y aprendan de ellas.

Soltar no es abandono, es respeto: por tu energía, por tu tiempo y por el proceso de los demás. Aprender a decir “hasta aquí” también es una forma de cuidado. Porque acompañar no significa sacrificarse por completo, sino estar presente sin desaparecer en el intento.

26/03/2026

TAREA DEL JUEVES.

Lo que haces con tus heridas

“No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo”.
Buda.

Hay una idea silenciosa que rara vez cuestionamos: cuando algo nos duele, pareciera natural que ese dolor se desborde. Como si el sufrimiento, por sí mismo, tuviera derecho a salir y tocar todo lo que encuentra a su paso. Pero no es así. El dolor explica, pero no justifica.

Las heridas no son peligrosas por lo que son, sino por lo que hacemos con ellas.

Hay quien convierte su dolor en distancia, en dureza, en palabras que cortan. No porque quiera herir, sino porque no ha aprendido a sostener lo que siente sin que se derrame. Y así, sin darse cuenta, el sufrimiento deja de ser solo propio y comienza a multiplicarse.

Pero existe otra posibilidad, menos automática y más consciente: hacer del dolor un espacio de comprensión.

Cuando alguien reconoce su propia fragilidad, tiene la oportunidad de volverse más cuidadoso, más humano. Porque entender lo que duele por dentro puede abrir una puerta distinta: la de no repetir ese mismo dolor en otros. No por obligación moral, sino por claridad emocional.

El verdadero giro no está en dejar de sufrir, sino en decidir que ese sufrimiento no será una cadena que se extiende, sino un punto de inflexión.

Sanar no siempre significa dejar de sentir dolor. A veces significa aprender a no convertirlo en daño.

Y en ese pequeño pero profundo acto, el de contener, comprender y transformar lo que duele, se redefine nuestra manera de estar en el mundo. Porque al final, no somos responsables de todas nuestras heridas, pero sí de la forma en que estas se manifiestan en nuestras acciones.

Ahí, justamente ahí, comienza una forma más consciente de vivir.

Bendecido jueves.
Ney Domínguez Tanatologa Hipnoterapeuta

Cuando puedas, vuelve...Tan sólo un ratito, lo suficiente como para mirarte a los ojos una vez más y tomar tu mano...Vue...
25/03/2026

Cuando puedas, vuelve...

Tan sólo un ratito, lo suficiente como para mirarte a los ojos una vez más y tomar tu mano...

Vuelve así sin avisarme, a cualquier hora del día.

Yo te estoy esperando, por que me encantaría volverte a ver, tan sólo una vez más...

Es que aquí siento demasiado frío y necesito uno de tus abrazos.

Quizás no sepas la falta que me haces, por eso te pido... vuelve.

Te prometo que no voy a llorar, ni intentaré retenerte.

Simplemente, quiero ver tu sonrisa una vez más, aunque sea una última vez.

Es que me quedó un huequito en el corazón, y es por ahí donde se cuelan los suspiros, los recuerdos y todo el amor que te tengo...

Por eso, vuelve y tápalo con una última palabra. Vuelve con un abrazo que me reconstruya el alma, que selle todas las fisuras que provocó tu ausencia.

Vuelve y te dejaré partir sin un reproche, con mi mejor sonrisa .

Vuelve para despedirme como debí haberlo hecho.

Cuando quieras, cuando puedas, date un vueltita por mis sueños.

Y después, vuelve a tu lugar, ahí donde te escapaste tan rápidamente sin nada en los bolsillos, sin equipaje... ahí donde yo no puedo verte...

24/03/2026

TAREA DEL MARTES.

Solo una vez

La idea que da vida a esta reflexión es tan simple como profunda: estamos aquí una sola vez. No hay ensayos ni repeticiones; cada instante ocurre con una singularidad que jamás volverá a presentarse del mismo modo.

Recordarlo no es motivo de angustia, sino de claridad. La vida, por su propia brevedad, se vuelve valiosa. Cada experiencia, cada encuentro y cada oportunidad adquieren un sentido distinto cuando entendemos que son irrepetibles.

Por eso, vale la pena mirar con atención lo que muchas veces pasa desapercibido: las relaciones que nos sostienen, los momentos de alegría, los retos que nos forman y los logros que nos recuerdan de qué somos capaces. Todo cuenta, todo suma, todo deja huella.

Cada persona, además, es única. No hay otra historia igual, ni otra mirada idéntica. En esa singularidad reside una responsabilidad silenciosa: aportar al mundo desde lo que somos, con nuestros talentos, nuestras ideas y nuestra forma de entender la vida.

Al final, esta certeza no busca presionarnos, sino despertarnos. Nos recuerda que la vida es breve, sí, pero también profundamente rica. Y que en esa única oportunidad que tenemos, cabe todo: aprender, amar, construir, caer, levantarnos… y, sobre todo, vivir con conciencia.

Bendecido martes.
Ney Domínguez Tanatologa Hipnoterapeuta

Dirección

Centro Cultural Gomez Morin
Querétaro
76040

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Tanatóloga Ney Dominguez publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram