08/05/2026
"No son mis mascotas, son mis amigos." 🎬👇🏼
Si ya viste la película de Michael Jackson o te has topado con esta escena en redes, seguramente sentiste un n**o en la garganta al escuchar esa frase. Y es que resume perfectamente lo que en tanatología intentamos validar todos los días.
La palabra "mascota" (que históricamente se usaba para referirse a un objeto o amuleto que traía buena suerte) se queda cortísima, casi vacía, frente a la inmensidad de lo que realmente son.
No son accesorios. Son confidentes silenciosos, son los primeros en notar cuando tienes un mal día, son refugios seguros y, sobre todo, son amigos incondicionales.
Por eso, cuando llega el momento de despedirlos, el dolor es tan devastador. Porque no estás despidiendo a "un animalito"; estás perdiendo a un amigo profundamente leal. Y perder a un amigo duele en el cuerpo y en el alma.
Si estás atravesando el duelo por ese gran amigo, quiero que sepas que tu dolor es completamente válido. Es normal sentir ese vacío inmenso, porque inmenso fue el lugar que ocupó en tu vida. 🤍
✨ Comparte este post en tus historias si tú también estás de acuerdo en que la palabra "mascota" no es suficiente para describir a tu compañero de vida.
💬 ¿Cómo se llama ese gran amigo o amiga de 4 patas que te cambió la vida (esté aquí o en el cielo)? Déjame su nombre en los comentarios para honrar su amistad. Te leo. 🐾🕊️