20/03/2021
Los trastornos de la articulación témporo-mandibular incluyen problemas relativos a la articulación y músculos que la circundan, y pueden ser de muy diversa naturaleza: anatómica, inflamatoria, psicológica, etc. Un 50% de la población sufre a este nivel alguna disfunción.
Los síntomas consisten en dolor de cabeza, sensibilidad a la presión de los músculos masticatorios, de reducción articular se caracteriza por el chasquido que produce el movimiento de apertura y cierre mandibular.
Osteoartrosis, se caracteriza porque los cambios degenerativos articulares se ven acompañados de dolor, inflamación y debilidad.
TRATAMIENTO
El 80% de los pacientes con patología témporo-mandibular mejora sin tratamiento al cabo de 6 meses. Los trastornos de la articulación témporo-mandibular que requieren tratamiento, del más común al menos, son el dolor y la tensión muscular, el desplazamiento interno, la artritis, las heridas o traumatismos, la excesiva o reducida movilidad de la articulación y las anormalidades del desarrollo.
El tratamiento de todos los pacientes con patologías témporo-mandibulares tiene como objetivo una reducción o eliminación del dolor, una restauración de la función mandibular y una reducción en la necesidad de la futura asistencia médica (6). Un determinante clave en el éxito terapéutico es la educación del paciente sobre el trastorno que padece así como el cuidado de sí mismo lo que incluye ejercicios mandibulares, cambios de hábito, y un empleo apropiado de la mandíbula.