30/10/2020
HISTORIA Y PSICOLOGÍA DETRAS DEL DÍA DE MU***OS
Más que una costumbre, el día 01 y 02 de noviembre se ha convertido en una tradición especial, emocional e íntima para los mexicanos, el impacto cultural que genera ha trascendido al resto del mundo y es por eso qué ha sido considerada desde 2008 como PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LA HUMANIDAD. Algunas influencias que la componen provienen de tiempos prehispánicos en forma de ofrendas qué etnias como los mexicas, mayas, purépechas, totonacas y zapotecas; hacían a sus dioses y a sus mu***os, mismas que con la colonización se fueron modificando o agregando elementos de índole católico, creando así una mezcla única, pues para los mexicas, el Mictlán era el lugar de los mu***os (inframundo) donde los mu***os llevaban un proceso de 4 años para abandonar su cuerpo y las emociones qué dejaban a su paso, incluso se creía habían 9 niveles con diferentes obstáculos, en alguno de ellos era necesaria la ayuda del xoloitzcuintle (personaje mitológico en México representado por un perro sin pelo) qué de hecho en la actualidad es un elemento importante a la hora de realizar un altar de mu***os, toda esta osadía significaba para los mu***os un encuentro con todas sus emociones dejadas atrás y así llegar a un estado de purificación, qué aún no estaba ligado al concepto de purificación del catolicismo, pues la religión consideraba que la purificación no se encontraba en un lugar físico si no en el purgatorio qué no es más que un estado interior en el que el alma elimina los pecados.
La encomienda de los mu***os no era nada fácil, pues antes de llegar al Mictlán se debía desprender el alma del cuerpo y Tlaltecuhtli diosa de la Tierra tenía el poder de labrar devorando los cadáveres; para así parir únicamente las almas y todas ellas pudieran partir hacia la tierra de los mu***os, al encuentro con Mictlantecuhtli y Mictlancíhuatl, señor y señora de los mu***os, permanecer un periodo de 4 años de prueba para entonces conocer la morada de su descanso eterno llamada obsidiana de los mu***os.
Para añadir a la mezcla del origen del día de mu***os entre el catolicismo y la época prehispánica es importante mencionar cómo se decidía el destino de las almas en cada uno, pues para la religión, las acciones buenas o malas te situaban en el cielo o el in****no, mientras que los prehispánicos le daban importancia a la forma de la muerte, pues se anhelaba morir en guerra o en sacrificio para después de 4 años reencarnar en un colibrí, sin embargo, si tu muerte era natural tu destino era el Mictlán.
Ahora bien, sin importar qué fue lo que tuvo mayor influencia a la hora de solidificar el día de mu***os como una tradición mexicana, lo qué si es invaluable es la esencia y la carga psicológica qué como mexicanos hemos atribuido y unificado de esta hermosa tradición, pues tiene un trasfondo muy interesante a nivel emocional, principalmente es qué a diferencia de otros lugares donde también se celebra la muerte, no se ha llegado al nivel en el qué México la simboliza y representa, puesto que gracias a toda esa mezcla antes mencionada y principalmente a la singular psicología de los mexicanos es que se ha logrado consolidar de esta manera tan especial, pues nuestro inconsciente colectivo siempre nos ha llevado a tener una relación muy cercana y raramente amigable con la muerte, aspecto que sin duda asombra a las persona ajenas a este ritual.
Los mexicanos hacemos un homenaje a los mu***os y al mismo tiempo buscamos liberarnos de ese dolor qué va dejando la ausencia de nuestro ser querido, buscamos un desahogo emocional qué suene más a fiesta qué a melancolía, así vamos de catarsis en catarsis cada día de los mu***os, esperando sanar a risas, colores, comida y canciones.
Sublimamos nuestro miedo a la muerte, buscando un lado positivo o un lado cómico, que nos permita expresar el resentimiento y temor que en el fondo sentimos, convirtiéndose este día en un gran pretexto para sanar los duelos no resueltos o para decirle a mi ser querido lo que nunca le dije o le demostré en vida, simbolizando un ciclo más para cerrar y a su vez haciendo del dolor una celebración dual entre la vida y la muerte.
Sin duda alguna el día de los mu***os no es solamente una tradición más, si no también un mecanismo de defensa colectivo qué los mexicanos hemos tenido la maravillosa idea de crear, al permitirnos la regresión a un estado de quiebre total, volver a experimentar el dolor y fortuna de disfrutar de la presencia de nuestros seres queridos que no están más por aquí...una y otra vez.