14/07/2020
Llamador de ángeles la leyenda popular le otorga la facultad de proteger a quien lo posee y de favorecer su bienestar, razón por la que son frecuentemente utilizados por madres en períodos de gestación, como símbolo de protección y bendición para su primogénito. Se suele llevar a modo de colgante a la altura del chakra del corazón y también son empleados en el feng shui con el fin de limpiar el ambiente y procurar la renovación de las energías del entorno.
Los llamadores de ángeles producen un sonido armonioso y agradable -como el de unas campanitas- que, según la tradición, atrae y avisa a nuestro Ángel Guía -Ángel de la Guarda- que necesitamos de su presencia.
Existen varias leyendas sobre la historia y orígenes de los llamadores de ángeles. Quizás la más hermosa sea una leyenda que nos relata que hace miles de años atrás, los humanos vivían en contacto directo con sus Ángeles Guías o Ángeles de la Guarda, y que, por alguna razón aparentemente vinculada al Pecado Original, tuvieron que dejar de vivir conjuntamente con ellos. Los ángeles, apenados por la pérdida de la compañía de los humanos -los seres que más amaban- obsequiaron a éstos colgantes esféricos de plata pura que, al agitarlos, sonaban como campanillas. Estas esferas eran un símbolo de protección. Los ángeles se despidieron de los humanos y les explicaron que, aunque ya no los volvieran a ver, si se sentían en peligro, desprotegidos o simplemente tristes, sólo necesitaban agitar la esfera, ya que, cuando escuchara su sonido, el Ángel Guía -Ángel Guardián- de cada uno acudiría en su ayuda o compañía.
Los ángeles pusieron una única condición: el colgante sería de uso exclusivo y personal, pues todos tenían un sonido propio y reconocible por cada Ángel Guía, y este ángel no puede ser "prestado" a otra persona. Si se contravenía esta condición, la magia y protección de la esfera desaparecería. También explicaron a los humanos que el mismo colgante podía ser utilizado por una madre y su bebé mientras éste se encuentra en gestación, ya que, en ese estado, ambos comparten un Ángel Guía. Una vez que el bebé hubiera visto la luz, la madre debía decidir si el colgante se utilizaba para su protección o para la de su hijo recién nacido.
Los llamadores de ángeles deben ser activados ya que una vez que esté listo para ti nadie más puede tocarlo.