26/12/2025
Querida amiga, querido amigo: te deseo una muy feliz Navidad y un bendecido comienzo de 2026.
Que el nuevo año te encuentre con claridad interior, con serenidad, con salud y con la energía necesaria para cuidar lo que de verdad importa en tu vida.
Son días especiales. Días de pausa, de reencuentro y, ojalá, de algo de silencio.
Por eso, en estas fechas tan simbólicas, me gustaría hacerte una pequeña invitación.
Cuida la luz.
La luz no siempre es euforia ni grandes gestos. A veces es atención. A veces es presencia. A veces es una palabra a tiempo, una escucha sincera o un límite bien puesto. Hay personas que, sin darse cuenta, iluminan la vida de quienes las rodean simplemente porque están de verdad.
Seguro que alguna vez has oído decir de alguien: “Tiene luz” o “cuando llega, todo se calma”.
No suele decirse por lo que esa persona posee, sino por lo que transmite.
A lo largo de la historia se ha llamado “iluminados” a quienes, desde la sencillez, nos recordaron verdades esenciales que siempre estuvieron ahí y que a menudo olvidamos: vivir aquí y ahora, amar con hechos, tratar al otro como nos gustaría ser tratados, elegir lo esencial y soltar lo superfluo.
Quizá 2026 no te pida hacer más, sino mirar mejor. Cuidar mejor. Elegir con más conciencia dónde pones tu tiempo, tu energía y tu corazón.
Deseo que estas fiestas te regalen momentos luminosos. Y si no llegan como esperabas, te invito a crearlos.
Porque a veces una pequeña chispa —de amor, de comprensión, de gratitud, de silencio, de generosidad o de valentía— puede cambiar una vida.
A veces, la tuya. A veces, la de alguien más.
Te mando un gran abrazo y mis mejores deseos para estas fiestas y para todo lo que está por venir.
Con respeto, admiración y amor
Emilio