06/03/2026
Muchos pacientes creen que tras salir de quirófano el trabajo terminó. La realidad es que el cirujano ya hizo su parte impecable, pero ahora empieza la fase crítica: evitar las secuelas y recuperar la función. Si no se actúa a tiempo, riesgos como la fibrosis (rodilla pegada) o la atrofia muscular pueden comprometer el resultado final. Para evitarlo, unimos la indicación médica con fisioterapia de alta tecnología:
Herramientas clave para tu recuperación:
Tecarterapia (Radiofrecuencia): Es nuestra mejor aliada para acelerar la regeneración de tejidos de forma profunda. Reduce el edema postquirúrgico y relaja la musculatura tensa sin dolor, permitiendo que la rodilla se mueva mejor desde las primeras sesiones.
Electroterapia Avanzada: Fundamental para "despertar" al cuádriceps. La inhibición muscular tras la cirugía es real; con corrientes específicas logramos que tu músculo no se pierda y mantenga la estabilidad que el cirujano busca.
Ejercicio Terapéutico Dosificado: Ni reposo absoluto, ni locuras en el gimnasio. El ejercicio es el "fármaco" que recupera tu rango de movimiento y fuerza. Es el puente final para volver a tu vida normal.