Psicóloga Liliana Aguilar

Psicóloga Liliana Aguilar A terapia no van quienes que tienen problemas...
van quienes tienen problemas y quieren resolverlos.

Abre tu mente y corazón, las soluciones son infinitas.
* Talleres, conferencias
* Apoyo psicológico para adultos y parejas
* Acompañamiento emocional

Hay un momento muy específico en el que todo cambia… no cuando recuerdas tu infancia, no cuando entiendes lo que pasó, s...
01/05/2026

Hay un momento muy específico en el que todo cambia… no cuando recuerdas tu infancia, no cuando entiendes lo que pasó, sino cuando por fin puedes quedarte.

Quedarte frente a ese niño que fuiste sin querer callarlo, sin distraerlo, sin explicarle que “todo pasa”, sin llorar con él desde el mismo lugar donde se rompió. Porque cuando te derrumbas junto a ese niño, no lo estás sosteniendo… lo estás dejando otra vez sin adulto.

Y eso duele más de lo que parece.

Tu niño interior no necesita que te quiebres cada vez que aparece. No necesita otro niño asustado tratando de consolarlo. Necesita algo que probablemente nunca tuvo: un adulto que no colapse, que no huya, que no se desconecte cuando la emoción se vuelve intensa.

Un adulto que pueda mirarlo temblar…
y aún así quedarse.

Que pueda escuchar su enojo, su tristeza, su miedo…
sin hacerlo pequeño, sin corregirlo, sin apresurarlo a estar bien.

Porque sanar no es volver a sentir como niño.
Sanar es poder sentir todo eso… con alguien adentro que ya no se va.

Ese alguien eres tú.

Y el día que dejas de abandonarte en lo que sientes, algo muy profundo se acomoda. El dolor deja de ser un lugar donde te pierdes… y se convierte en un lugar donde por fin te encuentras.

Tal vez hoy no se trata de recordar más.
Se trata de aprender a sostener lo que ya recuerdas.

Y quedarte…
porque nada mejor para celebrar el Día del Niño que ser el adulto que le haga sentir visto, amado y seguro por primera vez. 🖤

4 señales de que alguien es emocionalmente inmaduro:Número 1: siempre se ponen a la defensiva. Di algo aunque sea ligera...
19/04/2026

4 señales de que alguien es emocionalmente inmaduro:

Número 1: siempre se ponen a la defensiva. Di algo aunque sea ligeramente crítico y observa qué pasa. O se cierran o te lo devuelven. Contra ti. Las personas emocionalmente inmaduras no pueden separar la retroalimentación de un ataque, así que su ego entra directamente en modo de protección. Mientras más acertado sea tu punto, más fuerte será la reacción. No están respondiendo a lo que dijiste. Están reaccionando a lo expuestos que se sintieron. La madurez emocional es poder escuchar algo incómodo y realmente sostenerlo, en lugar de convertirlo en una pelea.

Número 2: constantemente desvían la culpa. Nada es nunca su responsabilidad. La historia se distorsiona o el enfoque cambia antes de que siquiera puedas terminar tu frase. Asumir responsabilidad se siente amenazante porque su autoestima no es lo suficientemente estable como para tolerar estar equivocados.

Entonces la responsabilidad se aleja de ellos y se coloca sobre ti. Una persona madura puede decir: “Eso fue cosa mía”, y hacerse responsable.

Número 3: recurren a la pasivo-agresividad en lugar de decir qué está mal. Se enfrían, cambia el tono, aparece el silencio, y se espera que tú lo adivines. Puedes sentir que algo no está bien, pero nunca se nombra. La pasivo-agresividad es lo que ocurre cuando alguien siente enojo pero no se siente seguro de expresarlo directamente. La madurez emocional suena a ser claro incluso cuando es incómodo.

Número 4: manipulan con culpa. No piden lo que necesitan. Te hacen sentir responsable de cómo se sienten hasta que cedes. Y una vez que eso funciona, se vuelve un patrón. Pero si sigues sacrificando tus necesidades solo para mantener la paz, eso es un problema muy grande.

"Mi mamá tenía muchos problemas. No dormía y se sentía agotada. Era irritable, gruñona y amargada. Siempre estaba enferm...
18/04/2026

"Mi mamá tenía muchos problemas. No dormía y se sentía agotada. Era irritable, gruñona y amargada. Siempre estaba enferma, hasta que un día, de pronto, ella cambió.

La situación estaba igual, pero ella era distinta.

Cierto día, mi papa le dijo:

- Amor, llevo tres meses buscando empleo y no he encontrado nada, voy a tomarme unas cervecitas con los amigos.

Mi mama le contestó:
- Está bien.

Mi hermano le dijo:
- Mamá, voy mal en todas las materias de la Universidad...

Mi mama le contestó:
- Está bien, ya te recuperarás, y si no lo haces, pues repites el semestre, pero tú pagas la matrícula.

Mi hermana le dijo:
- Mamá, choqué el carro.

Mi mama le contestó:
- Está bien hija, llévalo al taller, busca cómo pagar y mientras lo arreglan, movilízate en autobús o en el metro.

Su nuera le dijo:
- Suegra, vengo a pasar unos meses con ustedes.

Mi mama le contestó:
- Está bien, acomódate en el sillón de la sala y busca unas cobijas en el clóset.

Todos en casa de mi mamá nos reunimos preocupados al ver estas reacciones.

Sospechábamos que hubiese ido al médico y que le recetara unas pastillas de "me importa un carajo de 1000 mg"

Seguramente también estaría ingiriendo una sobredosis.

Propusimos entonces hacerle una "intervención" a mi mamá para alejarla de cualquier posible adicción que tuviera hacia algún medicamento anti-berrinches

Pero cuál no fue la sorpresa, cuando todos nos reunimos en torno a ella y mi mamá nos explicó:

"Me tomó mucho tiempo darme cuenta de que cada quien es responsable de su vida, me tomó años descubrir que mi angustia, mi mortificación, mi depresión, mi coraje, mi insomnio y mi estrés, no resolvían sus problemas sino que agravaban los míos.

Yo, no soy responsable de las acciones de los demás, pero sí soy responsable de las reacciones que yo exprese ante eso.

Por lo tanto, llegué a la conclusión de que mi deber para conmigo misma, es mantener la calma y dejar que cada quien resuelva lo que le corresponde.

He tomado cursos de yoga, de meditación, de milagros, de desarrollo humano, de higiene mental, de vibración y de programación neurolingüística, y en todos ellos, encontré un común denominador: finalmente todos conducen al mismo punto.

Y, es que yo sólo puedo tener injerencia sobre mí misma, ustedes tienen todos los recursos necesarios para resolver sus propias vidas.

Yo sólo podré darles mi consejo si acaso me lo piden y, de ustedes depende seguirlo o no.

Así que, de hoy en adelante, yo dejo de ser: el receptáculo de sus responsabilidades, el costal de sus culpas, la lavandera de sus remordimientos, la abogada de sus faltas, el muro de sus lamentos, la depositaria de sus deberes, quien resuelve sus problemas ó su llanta de repuesto para cumplir sus responsabilidades.

A partir de ahora, los declaro a todos adultos independientes y autosuficientes.

Todos en casa de mi mamá se quedaron mudos.

Desde ese día la familia comenzó a funcionar mejor, porque todos en la casa saben exactamente lo que les corresponde hacer".

“También es sano entender que a veces las personas ya no le aportan a tu vida, y no importa si en algún momento fueron a...
18/04/2026

“También es sano entender que a veces las personas ya no le aportan a tu vida, y no importa si en algún momento fueron algo muy especial o algo muy necesario. La vida va cambiando, el tiempo pasa y nos vamos transformando, vamos mejorando, seguimos intentando y conociendo nuevas versiones de nosotros mismos. Y sí, a veces pasa que simplemente dejamos de encajar con personas a las cuales quisimos o apreciamos demasiado, por eso no tiene de malo hacer distancia o sacar de tu vida lo que ya no le hace bien al corazón”.

No es que no puedas irte, es que aprendiste que irte tenía un precio demasiado alto.Porque antes, irse no era una opción...
17/04/2026

No es que no puedas irte, es que aprendiste que irte tenía un precio demasiado alto.

Porque antes, irse no era una opción, era perder el techo, el sustento, la familia, el lugar. Era ser señalada, juzgada, excluida, era sobrevivir sola en un mundo que no sostenía a las mujeres.

Entonces ellas se quedaron.
No porque no vieran, no porque no doliera, sino porque no había dónde caer.

Y tú creciste mirando eso, sintiendo, sin que nadie te lo dijera, que irte era peligroso, que aguantar era lo correcto, que quedarte era lo seguro.

Pero aquí lo incómodo es que la realidad ya cambió y tu cuerpo sigue reaccionando como si no.

Sigues sintiendo miedo donde ya hay elección, sigues dudando donde ya hay posibilidad, sigues quedándote,no por falta de salida, sino por memoria.

Irte hoy no es traicionar a las que se quedaron. Es honrar que gracias a ellas, tú sí puedes elegir.

Y a veces, la forma más profunda de honrar tu historia no es repetirla, es terminarla.

Esta es la paradoja del abuso financiero. Para el narcisista, tu vulnerabilidad es su mayor triunfo. Después de sabotear...
15/04/2026

Esta es la paradoja del abuso financiero. Para el narcisista, tu vulnerabilidad es su mayor triunfo. Después de sabotear tu estabilidad, usa la falta de dinero como un látigo emocional. Es una forma de maltrato que busca destruir tu dignidad, invalidando tu esfuerzo previo para que olvides que antes de estar con él, tenías orden y recursos. Te hace cargar con la culpa de la escasez mientras él disfruta de los beneficios que obtuvo a costa de tu quiebra. 🥀

Así es como usa tu crisis para someterte:

📉 El dardo de la insolvencia: Te recuerda lo que debes en cada pelea, omitiendo convenientemente que tú pagaste sus caprichos o deudas con tus ahorros de años.

🎭 La máscara del "exitoso": Presume de su solvencia (que muchas veces es apariencia o dinero tuyo) para compararse contigo y hacerte sentir un fracaso financiero.

🛡️ Invalidación de la causa: Si le reclamas que estás así por su culpa, te dirá que "nadie te obligó" o que "eres una mala administradora", lavándose las manos por completo.

⛓️ Control por dependencia: Sabe que con deudas y sin ahorros es casi imposible que te mudes o busques ayuda legal, manteniéndote atrapada en su juego de poder.

Tu valor no es el saldo de tu cuenta bancaria y tus deudas no definen tu inteligencia. El narcisista que te humilla por el dinero que él mismo te ayudó a perder solo demuestra su falta de integridad y su cinismo. No dejes que su burla te paralice; recupera tu autonomía paso a paso, porque el primer ahorro que debes recuperar es tu amor propio. 🫂✨

Cuando eliges una pareja que es dulce para tu sistema nervioso, ganas paz.Una relación donde puedes ser tú mismo sin mie...
01/04/2026

Cuando eliges una pareja que es dulce para tu sistema nervioso, ganas paz.

Una relación donde puedes ser tú mismo sin miedo. Donde puedes expresarte con confianza. Donde la presencia del otro te da calma… no ansiedad.

Un vínculo donde puedes conectar de forma más profunda, porque no estás ocupado sobreviviendo… sino construyendo.

Ese es el tipo de relación que vale la pena… y el amor que se elige con intención.

30/03/2026
Te invitamos a nuestro próximo taller “Espacio Serena” en Haikú!! Un espacio para salir de la rutina, respirar y compart...
27/03/2026

Te invitamos a nuestro próximo taller “Espacio Serena” en Haikú!!
Un espacio para salir de la rutina, respirar y compartir con otras mujeres desde un lugar auténtico, sano, y creativo..
No te quedes fuera de esta gran experiencia!! 🤎
Para más información envía mensaje Vía WhatsApp 📲 8448938906 y 8444945868
Te esperamos!! 😃

Una hija que termina buscando SUGAR DADDY en vez de amor por culpa de un papá AUSENTE 💔Un papá ausente no es solo el que...
24/03/2026

Una hija que termina buscando SUGAR DADDY en vez de amor por culpa de un papá AUSENTE 💔
Un papá ausente no es solo el que se fue. También es el que vive en la misma casa, pero solo conoce el sillón, la chela y el celular. El que dice “yo trabajo, tú educas”, el que se lava las manos con un “mira cómo tienes a tus hijos” como si no fueran también suyos. El que llega cansado, se declara “ocupado” el fin de semana y deja a la mamá de tiempo completo haciendo de mamá… y de papá.


¿El resultado? El hijo varón aprendiendo a ser el “esposo sustituto” de mamá: la acompaña, la escucha, la protege; luego sale al mundo cargando culpas que no le tocan. La hija mujer creciendo con un hueco de papá tan grande que sale a rellenarlo donde sea: sugar daddies, señores 20 años mayores, jefes, maestros, cualquier hombre que la trate como princesa, aunque sea solo para metérsela. Ella cree que anda “enamorada”… en realidad está rogando: “Por favor, quédate, que mi papá nunca supo estar”.


Mientras tanto, mamá agotada y amargada le habla al papá como si fuera otro hijo tonto: “Recoge eso”, “no sirves para nada”, “te tengo que pedir todo”. Y entonces él se va a buscar a una amante que le recuerde que es hombre, no escuincle regañado. Ahí se gesta la telenovela completa: papá fantasma, mamá bruja, hijos carentes… y todos jurando que son “víctimas del destino”, cuando en realidad son víctimas de las decisiones emocionales de sus padres.

8M 💚💜
08/03/2026

8M 💚💜

Y mi último acto de amor fue dejarte solo para que pudieras ir a hacer las cosas que me lastimaban, pero sin mí.Porque d...
06/03/2026

Y mi último acto de amor fue dejarte solo para que pudieras ir a hacer las cosas que me lastimaban, pero sin mí.

Porque después de años de pedirte que cambiaras, de rogar que me respetaras, de suplicar que dejaras de hacer las cosas que me destrozaban—finalmente entendí que nunca dejarías de hacer esas cosas.

Pero lo que podía hacer era dejarte de permitir que me lastimaran con ellas, podía dejar de ser testigo de tu autodestrucción, podía dejar de sacrificarme tratando de salvarte de ti mismo.

Porque te amaba—te amaba profundamente, te amaba completamente, te amaba de maneras que ni siquiera sabía que era capaz de amar.

Pero amor no es suficiente cuando la persona que amas está comprometida con comportamiento que los destruye y te destruye a ti también.

Amor no es suficiente cuando has hecho todo lo posible y nada cambia, cuando has dado todo de ti y todavía eligen camino que los aleja de ti.

Así que mi último acto de amor no fue quedarme—fue irme.
Fue reconocer que quedándome no te estaba ayudando, solo estaba permitiendo, solo estaba haciendo más fácil para ti continuar patrones destructivos porque siempre estaría ahí para limpiarte después.

Fue entender que mientras estuviera ahí absorbiendo daño de tus elecciones, nunca tendrías que enfrentar consecuencias completas de esas elecciones.

Así que te dejé—te dejé hacer las cosas que me lastimaban, las cosas de las que te advertí, las cosas que rogué que dejaras de hacer.

Pero esta vez, las harías sin mí ahí sufriendo por ellas, sin mí ahí recogiendo los pedazos, sin mí ahí sacrificando mi paz mental para proteger la tuya.

Esta vez, experimentarías consecuencias completas de tus elecciones sin mi presencia amortiguando el golpe.

Y fue acto de amor—no solo para mí, aunque ciertamente me amé lo suficiente para finalmente alejarme.

Fue acto de amor para ti también, aunque tal vez nunca lo veas de esa manera, aunque probablemente me veas como la que te abandonó en lugar de la que te amó lo suficiente para dejarte ir.

Porque mientras estuviera ahí, nunca tendrías razón para cambiar—tendrías todo lo que querías: libertad de hacer lo que quisieras y mi presencia constante absorbiendo el daño.

Pero al irme, te di oportunidad de finalmente enfrentar tus elecciones sin mi escudo protector, finalmente experimentar vida que elegías sin mi amor suavizando los bordes ásperos.

Te di oportunidad de golpear fondo sin mí ahí para atraparte, de finalmente ver hacia dónde te llevaba tu camino sin mi desviándote constantemente del peor daño.

Te di oportunidad de o cambiar o continuar—pero de cualquier manera, sería sin mí sacrificándome en el proceso.

Y fue más difícil que quedarse—porque quedarse era familiar, quedarse era lo que había estado haciendo, quedarse era más fácil que enfrentar dolor de dejarte.

Pero quedarme también estaba matándome—matando mi espíritu, matando mi paz, matando versión de mí que existía antes de perderse en amarte más de lo que me amaba a mí misma.

Así que me fui—no porque dejara de amarte, sino porque finalmente me amé lo suficiente para dejar de permitir que tu amor me destruyera.

Y ahora puedes hacer todas las cosas que me lastimaban—puedes tomar todas las decisiones destructivas, puedes seguir todos los caminos autodestructivos, puedes vivir exactamente la vida que elegiste.

Pero las harás sin mí—sin mi dolor como testigo, sin mis lágrimas como consecuencia, sin mi corazón roto como precio de tus elecciones.

Las harás solo, con consecuencias completas recayendo solo en ti, con realidad completa de esas elecciones siendo solo tuya para experimentar.

Y tal vez—solo tal vez—sin mí ahí para absorber el daño, finalmente verás cuán destructivas son esas elecciones.
Tal vez sin mí ahí como tu salvavidas constante, finalmente tomarás responsabilidad por hacia dónde te está llevando tu vida.

O tal vez no—tal vez continuarás exactamente como estabas, solo que ahora sin mí lastimándome en el proceso.

De cualquier manera, mi último acto de amor fue dejarte libre para ser quien eliges ser—pero sin mí pagando el precio de esa elección.

Fue amarte lo suficiente para dejar de rescatarte, fue amarme lo suficiente para dejar de sacrificarme, fue entender que amor real a veces significa soltar incluso cuando tu corazón no quiere.

Y aunque duele terriblemente, aunque parte de mí siempre se preguntará "¿y si?", sé que fue lo correcto—porque te amé, pero finalmente me amé más.

Dirección

Haikú Centro De Atención Psicológica
Saltillo

Horario de Apertura

Martes 11am - 6:30pm
Miércoles 11am - 6:30pm
Jueves 11am - 6:30pm
Viernes 11am - 6:30pm
Sábado 11am - 2pm

Teléfono

+528448938906

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicóloga Liliana Aguilar publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría