14/01/2022
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Hola, amigos:
¿Y la diarrea?
En este invierno, al igual que en los anteriores, no han faltado los niños con vómito y diarrea. Eso de no han faltado es un decir, porque en realidad han sobrado, hay un montón. En ocasiones el pequeño rechaza la vía oral, todo lo que come lo vomita y desde luego, provoca angustia en los papás, que piden una consulta urgente y la quieren ya, “para ahorita”. Lamentablemente, dadas las condiciones de la pandemia en este momento, la saturación de los hospitales y la falta de personal médico en todos los niveles de atención, esa consulta “para ahorita” no siempre será posible. De modo que es importante que mientras se consigue la atención, papá y mamá sepan qué hacer, antes de caer en errores ancestrales y peligrosos, como esa burrada de levantar molleras, o el correr a la farmacia por un antibiótico como el trimetropim con sulfametoxazol, la fosfomicina o la ampicilina que sin duda te recetarán encantados de la vida, para eso están, pero cuidado:
La enorme mayoría de las diarreas en pediatría no necesitan antibióticos y su uso, en lugar de un beneficio, empeorará el problema.http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/156GRR.pdf
Los antibióticos sólo serán útiles en casos muy puntuales y deberán ser prescritos únicamente por el pediatra o en su defecto el médico de cabecera.
Más del 80% de las diarreas en niños son provocadas por virus. Se autolimitan, es decir: se curan solas. La microbiota de los intestinos que antes llamábamos “flora intestinal”, juega un papel determinante para que estos problemas de diarrea y vómito se resuelvan espontáneamente. Si le das antibióticos al niño, no sólo no atacarás al virus culpable, sino que destruirás esa “flora intestinal”, cuyo equilibrio es indispensable para la salud de todo el cuerpo. Así que por favor, no corras a la farmacia para que te receten ampicilina, porque lo malo es que sí te la van a recetar. Y ni siquiera todas las diarreas bacterianas necesitan antibiótico.
Entonces, ¿Qué hacer?
Hidratar. El peligro de las gastroenteritis (infección del estómago y del intestino), es que con el vómito y la diarrea el niño pierde líquido. Se seca. Hay que reponer ese líquido cuanto antes. Aquí les menciono otra de las burradas más graves y más comunes en el niño con diarrea: “Quítale el pecho al niño, porque tu leche le hace daño”, grita tu tía Gertrudis, o peor, el médico. Eso es una pésima idea. No hay nada mejor para hidratar un niño con diarrea y vómito que la leche materna. Es precisamente cuando más es necesario y útil el pecho. Mientras el bebé lo acepte, dáselo. Pégatelo, aunque vomite. No todo lo vomitará, porque la leche materna se absorbe rapidísimo en el intestino de tu niño.
¿Y si no es de pecho?
Suero oral. La solución de rehidratación de la OMS, que regalan en los centros de salud o el suero para lo mismo que venden en la farmacia. Eso los mantiene hidratados mientras dure el proceso infeccioso y en la mayoría de los casos, con eso salen adelante. Lo más probable es que para cuando te den la cita el bodoque ya esté bien.
¿Y la dieta?
Lo ideal es que sigas con su alimentación habitual. No existe ninguna dieta para curar la diarrea. Si tu bebé puede comer y no vomita, dale cantidades pequeñas de lo que normalmente come, mientras lo sigues hidratando con leche materna, con suero oral o con las dos cosas.
¿Cuándo ir a urgencias?
* El niño se ve postrado o muy decaído.
* Rechaza los líquidos. De plano no quiere el pecho, no quiere el suero ni nada.
* Tiene una respiración muy rápida y superficial.
* No tiene lágrimas cuando llora o tiene los ojos hundidos.
* Diarrea sanguinolenta.
* Su piel ha perdido su elasticidad (turgencia) y se queda arrugada cuando la pellizcas. Es el signo de lienzo húmedo.
* Fontanela hundida. La famosa “mollera” que te dirán que hay que levantarle. Esto hay que tomarlo con reserva. Eso de la fontanela no siempre es fácil de interpretar y si no estás acostumbrado a observar el estado normal de la mollera, es muy probable que lo malinterpretes. Si ves que el niño anda feliz y como si nada y te parece que tiene hundida la mollera, lo más probable es que esté bien hidratado. Jamás lo lleves a que le levanten la mollera. No sirve de nada, puede causar lesiones graves permanentes o hasta la muerte y retrasarás su atención. Recuerda que lo que urge es hidratar.
* Simplemente el niño se ve mal. Haz caso a tu instinto.
Entonces, si el niño empieza con vómito y diarrea y no encuentras consulta: no entres en pánico, hidrátalo y acude a urgencias si presenta estos signos y síntomas.
En la mayoría de los casos saldrá adelante sin usar ningún medicamento.
¡Saludos!