01/04/2023
*”Alta y Baja Magia”*
Mucha gente asume que cuando se habla de Alta o de Baja Magia, se hace con un sentido peyorativo o despectivo, cuando en realidad tiene una concepción profunda y avanzada que evidentemente, no se percibe a simple vista y menos cuando no se tienen los conocimientos sobre magia.
Cuando hablamos de alta Magia, hablamos de un protocolo o ceremonia mágica que tiene como fin o medio influir sobre el plano Astral, que es un plano superior al que nos encontramos. Cuando hablamos de baja magia, hablamos de rituales o ceremonias que afectan el plano terrenal, el natural en el que nos encontramos "físicamente" y bajo el cual vivimos el aquí y el ahora.
A la Alta Magia, a veces también se le denomina "Magia Celeste" y hasta "Magia Planetaria" porque suele utilizar correspondencias planetarias, o suele hacerse bajo ciertos días donde los planetas se encuentran en cierto orden, bajo cierta hora con determinado signo zodiacal por el tipo de energía que se encuentra fluyendo sobre el momento, mientras que la Baja Magia, se le denomina también como "Magia Natural" porque está más relacionada con las energías de la tierra, dígase con los cambios o estaciones del año (solsticios y equinoccios) o eventos como las distintas fases de la luna (negra, creciente, llena y menguante).
La Alta Magia está más relacionada con los Magos mientras que la Baja Magia se relaciona con Brujos, sin embargo esto no exime ni exenta que brujos puedan hacer alta magia y viceversa. Por otro lado, también el tipo de energías o espíritus que se invocan en uno y otro, hacen una gran diferencia. Por ejemplo, en la Alta Magia, se suelen hacer invocaciones y evocaciones hacia entidades como ángeles, demonios, genios y hasta dragones, mientras que en la baja magia, son más llamados los seres como duendes, elfos, hadas y hasta mu***os. Lo anterior, debido al nivel de vibración o frecuencia en el que se encuentran, siendo los primeros mencionados encontrándose en el plano astral o alto, y los segundos, encontrándose en los planos menores o bajos.
Visto desde otra perspectiva, también se podría relacionar a la Alta Magia con el uso de energía extraída directamente del cosmos (universo), ya sea la que se encuentra dentro del mago o en la parte superior o externa a la tierra (divina), mientras que la Baja Magia se relaciona más con la magia extraída o llamada de la naturaleza, la que se encuentra alrededor del mago. Es, del mismo modo, en que se relaciona al uso de la Alta Magia al hecho de que es el mago quien cambia o mueve las energías a su favor, las toma y manipula a su conveniencia, inclusive, es capaz de transmutarlas para que él haga o en un acto de creación, manifieste su voluntad, mientras que en la Baja Magia, es el brujo o mago quien es influido por las energías de la naturaleza y únicamente fluye con y a través de ellas, las mueve a su favor pero no las crea.
Por otro lado, también se relacionó con el hecho de que la Alta Magia era practicada por grupos selectos y de élite, los instruidos, ricos, aquellos elegidos (sacerdotes), mientras que la Baja Magia era considerada para todos los demás por ser común, estando aquí considerados los brujos. A esto, se le suma esa diferencia que usualmente existe entre brujos y magos, siendo los primeros los que adquieren sus conocimientos más por la experiencia que por el estudio bibliográfico, mientras que los magos tienen una instrucción más por bibliografía que por experiencia, y esto también era notorio en la edad medieval, que fue la época donde se comenzó a hacer esta distinción tan notoria entre alta magia y baja magia.
Aunque esto fue únicamente por cuestión social, la utilización de ciertos elementos y herramientas pueden ser utilizados en distintos rituales tanto por aquellos que son brujos como por magos. El círculo mágico (de protección) es uno de estos elementos.
Más en concreto, la alta y baja magia se diferencian por el funcionamiento de las operaciones, el trabajo mágico es distinto. Esto no difiere en cuanto a objetivos, pero si en cuanto a la forma de accesar o guiar la energía y el trabajo para conseguir dicho objetivo. Empero, esta diferenciación está basada en una cuestión ideológico-dogmática, puesto que las correspondencias (elementos utilizados relacionados con cierto fin) son estrictos y requieren determinados usos. Por ejemplo, las correspondencias entre el color rojo con el planeta Marte o con el uso de cierto color y número de velas. Aunque también se utilizan colores y velas en la baja magia, el número, posición y relación son más estrictos en la alta magia.
Aquí ya tocamos el punto de la Magia Ceremonial, que es aquella que requiere todo una estructura protocolaria para realizar un trabajo u operación mágica. En el curso del ritual mágico, es el espíritu del mago (conciencia, razonamiento, intuición divina) quien se encuentra haciendo la operación puesto que se maneja a un nivel más profundo, al nivel astral, nivel superior, siendo por esto la razón por la cuál es más difícil y elevado hacer alta magia que la baja.
Por otro lado, hablar de magia es hablar de religión, de un proceso de unión entre el espíritu y el creador (pues religión significa re-ligar). La alta magia se apoya de la ciencia y de la fe. ¿Por qué? Porque es un acto que une la parte lógica, racional, con la mística y divina. No es únicamente un acto basado en emociones o visualizaciones, sino con una estructura que ayuda a las fuerzas magnéticas, a la energía, física, cósmica, a operar. Es construir el camino para que ocurra. Es por ello, que desde hace mucho, la magia se lleva de una forma ceremonial, y esta al tener un fin elevado hacía para con los dioses, era considerada como alta. Este proceso lo podemos ver en distintas ceremonias donde cambian las correspondencias, nombre de deidades, símbolos y colores, sin embargo en esencia sigue siendo lo mismo.
Relacionado con lo anterior, podemos mencionar algunos elementos característicos o herramientas que tienen una función en fondo igual, aunque en forma (significado) cambian. Por ejemplo, si hacemos la comparación de una misa católica con respecto a una ceremonia dedicada a cierta deidad, tenemos los mismos elementos: un mago-sacerdote, un círculo creado por incienso o sal, un atuendo ritualístico, colores para determinada función, velas, oraciones, palabras sagradas, inclusive movimientos circulares o en círculo, un tiempo para la reflexión, invocación a ciertos espíritus (santo, ángeles, presencia divina por ejemplo), un lugar especial (cerrado usualmente), un altar, un centro, bastón de mando o vara ceremonial, entre muchos otros.
Fuente. Clavícula Nox.