31/12/2025
Un año más se va, y con él se quedan en mi memoria cientos de llantos que marcaron comienzos, miradas llenas de esperanza y manos temblorosas que confiaron en mí.
Ser ginecólogo no es solo ejercer una profesión, es ser testigo de milagros diarios y acompañar historias que cambian vidas para siempre.
Gracias a cada familia que me permitió estar presente en uno de los momentos más sagrados de su historia: el nacimiento de un hijo.
Que el nuevo año llegue con salud, paz y nuevos comienzos.
Feliz Año Nuevo. 🤍