30/04/2024
Un adagio antiguo afirma que la paternidad consiste en dar a un hijo primero raíces (para crecer) y luego alas (para volar). De alguna manera sabemos que la meta adecuada de la crianza de los padres consiste en preparar a un hijo para que sobreviva de forma independiente en la vida adulta.
Stanley Coopersmith realizó un estudio acerca del desarrollo de la autoestima y la influencia de la conducta de los padres en los hijos, su objetivo era identificar las conductas que motivaban una autoestima sana en los niños, sin embargo, lo que halló fue que no había conductas específicas para crear una autoestima sana, más bien resaltó lo importante de la calidad de la relación entre el niño y los adultos importantes de su vida.
Dicho de otra forma un niño tratado con amor tiende a interiorizar este sentimiento y a experimentarse a sí mismo como alguien digno de cariño. El amor se manifiesta por la expresión verbal, por las acciones de cuidados y por el gozo y placer que mostramos en el mero hecho de la existencia del niño.
El amor no se siente como algo real cuando siempre se vincula al rendimiento, a la conformidad con las expectativas de mamá o papá, y se reitera de vez en cuando para manipular la obediencia y la conformidad. El amor no se siente como algo real cuando el niño recibe mensajes sutiles o no sutiles que le dicen “no eres suficiente”. Un niño que recibe respeto de los adultos tiende a aprender a respetarse a sí mismo. Antes de llamar a un hijo “estúpido” o “torpe” o “una decepción” sería importante preguntarse ¿Es así como quiero que mi hijo se experimente a sí mismo?
Somos causas y no meramente efectos. Cuidado con lo que le dicen a sus hijos. Puede ser que en algún momento ellos estén de acuerdo con ustedes.
¡Feliz Día del niño 🧒🏻👦🏻👶🏻✨🤍!