23/07/2024
"Uno de los rasgos específicos que la distinguen respecto al instinto es la existencia en el montaje pulsional de dos satisfacciones distintas. La idea de Freud es que en las zonas erógenas del cuerpo (oralidad, analidad, genitalidad) se suman, por así decirlo, dos satisfacciones diferenciadas: una de tipo biológico-natural que coincide con la idea de la existencia de una función instintiva y con la satisfacción específica de una necesidad (tengo hambre y satisfago esta necesidad ingiriendo comida), la otra es del tipo sexual que coincide con la realización de una satisfacción especial, irreductible a la dimensión de la satisfacción de una necesidad. Y es justamente esta segunda satisfacción que, montándose en la primera, introduce en el sujeto la dimensión estructuralmente "perversa" de la pulsión.
La satisfacción pulsional no coincide con la satisfacción de la necesidad natural porque la pulsión no es una fuerza, un dato natural, sino que se encuentra, según Freud, entrelazada desde el origen con el Otro. Ella no responde a un rigor natural, sino que se produce como efecto de la inclusión del sujeto en el campo simbólico del Otro; como efecto de la cancelación, por así decirlo, de la naturaleza. La pulsión no demanda la satisfacción de la necesidad sino otra satisfacción: no simplemente la necesidad de comer, sino la satisfacción libidinosa de la oralidad (de la demanda oral) como zona erógena investida de la acción pulsional."
-Massimo Recalcati
Psic. Victoria López
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