04/02/2026
Conclusiones: La ansiedad suele ser la reacción más habitual del estrés. Al no encarar el problema, al no enfrentar la situación, te niegas la oportunidad de comprobar como habrías gestionado la ansiedad si hubieras encarado el problema. La ansiedad no se mantiene en su punto más álgido para siempre, y en general, alcanza ese pico al principio, de modo que, una vez abordado el problema, empezará a disminuir. Esquivar un asunto consume mucho tiempo y mucha energía y además se te puede dificultar con otras tareas, pareciéndote más difíciles, y te encuentres más sensible e incluso a la defensiva, porque tendrás los nervios a flor de piel. El funcionamiento de la mente es un engorro, cuando intentas no pensar en algo o en alguien, solo puedes pensar en eso; es como el elefante rosa, intentar no pensar en él, significa que estás pensando en él. En lugar de intentar apartar las preocupaciones invítalas a pasar a tu mente, déjalas entrar y después déjalas marchar.
Conclusiones: La ansiedad suele ser la reacción más habitual del estrés. Al no encarar el problema, al no enfrentar la situación, te niegas la oportunidad de comprobar como habrías gestionado la ansiedad si hubieras encarado el problema. La ansiedad no se mantiene en su punto más álgido para siempre, y en general, alcanza ese pico al principio, de modo que, una vez abordado el problema, empezará a disminuir. Esquivar un asunto consume mucho tiempo y mucha energía y además se te puede dificultar con otras tareas, pareciendo más difíciles, y te encuentres más sensible e incluso a la defensiva, porque tendrás los nervios a flor de piel. El funcionamiento de la mente es un engorro, cuando intentas no pensar en algo o en alguien, solo puedes pensar en eso; es como el elefante rosa, intentar no pensar en él, significa que estás pensando en él. En lugar de intentar apartar las preocupaciones invítalas a pasar a tu mente, déjalas entrar y después déjalas marchar.
Conclusiones: La ansiedad suele ser la reacción más habitual del estrés. Al no encarar el problema, al no enfrentar la situación, te niegas la oportunidad de comprobar como habrías gestionado la ansiedad si hubieras encarado el problema. La ansiedad no se mantiene en su punto más álgido para siempre, y en general, alcanza ese pico al principio, de modo que, una vez abordado el problema, empezará a disminuir. Esquivar un asunto consume mucho tiempo y mucha energía y además se te puede dificultar con otras tareas, pareciéndote más difíciles, y te encuentres más sensible e incluso a la defensiva, porque tendrás los nervios a flor de piel. El funcionamiento de la mente es un engorro, cuando intentas no pensar en algo o en alguien, solo puedes pensar en eso; es como el elefante rosa, intentar no pensar en él, significa que estás pensando en él. En lugar de intentar apartar las preocupaciones invítalas a pasar a tu mente, déjalas entrar y después déjalas marchar.
Edgar Coronado Mata