29/12/2025
Antes de que termine el año, hay algo que puede cambiarlo todo: perdonar.
No para justificar, no para olvidar, no para volver…
Sino para liberarte.
El perdón no es un acto moral.
Es un acto energético.
Es soltar el peso que ya no te corresponde cargar.
Este año te mostró heridas, errores, decisiones que hoy mirarías distinto.
Y también te mostró cuánto creciste.
Nada fue en vano.
Hoy, elige decirte:
“Hice lo mejor que pude con la conciencia que tenía.”
Y ahora… elijo más conciencia.
Respira profundo.
Imagina al Arcángel Miguel cortando con su espada de luz todos los lazos de culpa, enojo y autoexigencia.
Permite que el Arcángel Rafael sane las memorias que aún duelen.
Deja que el Arcángel Chamuel te envuelva en amor, empezando por ti.
Y que los ángeles coloquen paz donde antes hubo juicio.
Repite suavemente:
Me perdono.
Te perdono.
Los libero.
Me libero.
Porque cuando perdonas, no cambias el pasado…
cambias la energía con la que entras al futuro.
¿Qué tal si este cierre de año no es un final,
sino una puerta limpia hacia todo lo que sí es para ti?
Gracias por llegar hasta aquí.
El año nuevo no te está esperando con pruebas…
te está esperando con posibilidades.