26/12/2025
No es abundancia presumir marcas
con un cuerpo cansado,
una mente rota
y un alma vacía.
No es éxito tener cosas
si no puedes sostenerte a ti.
El dinero va y viene.
El cuerpo que abandonas no vuelve igual.
La salud que descuidas te cobra intereses.
Moverte, cuidarte, respirar,
no es moda espiritual.
Es responsabilidad adulta.
¿De qué sirve el coche, la bolsa, el estatus
si no puedes subir escaleras,
si no duermes en paz,
si vives inflamado, ansioso y desconectado?
La verdadera abundancia no se grita.
Se nota.
En cómo caminas.
En cómo miras.
En cómo regulas tus emociones.
Una persona sana física, mental y emocionalmente
atrae más de lo que cualquier tarjeta puede comprar.
Y no hablo de dinero.
Esto no es para todos.
Es para quien ya se cansó de aparentar.