31/12/2025
A un día de terminar el año y en esta Luna creciente aún podemos ver la sombra de la luna
La luz ya viene en camino, pero la oscuridad no ha desaparecido del todo.
Y eso es perfecto.
La Luna creciente nos recuerda que no todo florece a plena luz.
Hay semillas que necesitan la penumbra para enraizar profundo.
Hay frutos que se gestan en silencio,
cuando todavía duele un poco,
cuando todavía no entendemos todo.
La sombra no es castigo.
Es territorio de encuentro.
Ahí conocemos partes de nosotros que no habrían nacido en la comodidad.
Fuerzas, límites, intuiciones, direcciones nuevas.
La incomodidad de la sombra a veces nos obliga a movernos,
a cambiar de piel,
a caminar caminos que nunca habríamos elegido desde la calma.
Hoy, en esta fase de crecimiento,
honramos la sombra sin quedarnos a vivir en ella.
La observamos.
Le agradecemos.
La iluminamos con nuestra propia luz.
Porque la luz verdadera no huye de la oscuridad.
La habita.
Y en el silencio nos preguntamos:
¿Qué me dolió?
¿Qué me sostuvo?
¿Qué versión de mí apareció?
Y dejamos ir, con amor,
todo aquello que ya cumplió su función en nosotros.
Somos un Yin yang en movimiento constante
La luz que vive en ti habita tu oscuridad y la convierte en sabiduría
🙏✨☯️
Gracias a cada corazón iluminado que estuvo presente y a los que prendieron velita en casa🙏
Ya se abrieron todos los caminos 🍯