17/11/2020
Los antioxidantes son sustancias que protegen a nuestro cuerpo del daño a nuestras células y nuestro ADN por parte de unas moléculas llamadas radicales libres. Los radicales libres, al igual que las infecciones por bacterias o por virus, son peligros químicos a los cuales el cuerpo se enfrenta. Son generados mediante la exposición a contaminantes atmosféricos, al humo del tabaco, a la luz solar o incluso después de hacer ejercicio o inevitablemente durante el metabolismo de los alimentos para generar energía. La importancia de combatir el daño que causan estas moléculas radica en que son capaces de robar electrones de otras estructuras, alterarlas y desencadenar un fenómeno llamado estrés oxidativo que lastiman periódicamente las células que lleva al desarrollo de enfermedades crónicas a la larga.
Los antioxidantes se encargan de donar electrones a los radicales libres para estabilizarlos y evitar que dañen moléculas importantes en nuestro organismo como el ADN, las membranas de las células y las funciones que estas estructuras desempeñan. Por esta razón han despertado el interés entre la población en general para prevenir enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, entre otras.
Las sustancias antioxidantes más populares son la vitamina C, vitamina E, el Betacaroteno y otros carotenoides y los minerales selenio y manganeso. También entre ellos están los flavonoides, fenoles, polifenoles, la coenzima Q10 y los fitoestrógenos encontrados en plantas. Los alimentos que aportan antioxidantes en nuestra dieta son las frutas, vegetales y las legumbres. De igual manera existen suplementos de antioxidantes que se pueden encontrar en las farmacias, sin embargo, los estudios que se han hecho no han demostrado que estos reduzcan la probabilidad de desarrollar enfermedades ya que se cree que su eficacia es gracias a la interacción de ellos en conjunto con otros componentes de los alimentos e incluso algunos han reportado aumentar la incidencia de algunos tipos de cáncer. Si se consumen suplementos se debe tener en cuenta que pueden interaccionar con otros medicamentos que estén utilizando.
A continuación, se enlistan los nutrientes con actividad antioxidante y los alimentos donde podemos encontrarlos:
• Vitamina C: Brócoli, chile morrón, coliflor, uvas, verduras de hoja verde, naranja, limón, kiwi o fresas.
• Vitamina E: Almendras, aguacate, maní, espinacas y chiles rojos.
• Carotenoides: Albaricoque, zanahorias, espárragos, durazno, melón dulce, mandarinas, tomates.
• Selenio: Pescado y mariscos, carne de res, carne de aves.
• Zinc: Carne de res, carne de aves, ostras, camarones, semillas de calabaza, lentejas, cereales fortificados.
• Compuestos fenólicos: Manzanas, vino tinto, cebollas, té, chocolate negro, bayas, especias, fresas.