02/04/2026
Este 2 de abril no quise repetir lo mismo.
Porque la “conciencia” no es compartir una frase bonita una vez al año.
Es cuestionarnos lo que hemos aprendido…
y atrevernos a hacerlo mejor.
Durante mucho tiempo hablamos del autismo
desde ideas incompletas, simplificadas o incluso equivocadas.
Y no desde la intención de hacer daño,
sino desde lo poco que sabíamos.
Hoy sabemos más.
Sabemos que no es una enfermedad.
Que no es igual en todos.
Que no se queda en la infancia.
Que no se trata de encajar.
Y que detrás de cada persona dentro del espectro hay una forma válida de estar en el mundo.
La verdadera inclusión no empieza en el discurso.
Empieza cuando dejamos de corregir todo lo que es diferente, y empezamos a comprenderlo.
Si este post te hizo cuestionarte algo,
ya está haciendo su trabajo.