14/07/2022
Hablando de mitos y realidades de las condenadas “muelas del juicio”
1. Son muelas inútiles: Las muelas del juicio son un resto evolutivo de lo que eran los terceros molares. En el pasado, el hombre de las cavernas tenía una alimentación diferente a la de nosotros y las utilizaba para triturar los alimentos. Los tiempos han cambiado y hoy no son tan necesarias, aunque hay personas que aún las utilizan.
2. ¿Desplazan muelas? A pesar de su potente nombre y al contrario de lo que algunos piensan, cuando estos molares aparecen no necesariamente desplazan el resto de dientes y descolocan la dentadura, todo va a depender de la posición donde salgan. Si están en una alineación correcta, no es necesario extraerlas.
3.No todas erupcionan: A veces no te das cuenta de que las muelas del juicio están por ahí, pues son las últimas en aparecer o como dicen los dentistas, en erupcionar. La mayoría las tiene erupcionadas y si este no es tu caso, es porque podrías tenerlas ocultas. La recomendación es que preguntés por ellas cuando vayás al odontólogo.
4. Mito que las rodea: Junto con la idea de que las muelas del juicio no cumplen ninguna función, muchas personas argumentan que todos debemos extraernos estos molares a una edad temprana para evitar que se descompongan o causen problemas dentales, lo cual es un mito y solo debería hacerse en caso de extrema necesidad.
5. Su aparición: Las molestias que puede ocasionar la salida de las muelas del juicio se deben a los mecanismos especiales de erupción que tienen estos molares para brotar desde los maxilares. Su aparición suele provocarte fuertes dolores, hincharte la cara y darte algunas molestias.
6. En realidad son 4: Quizás nunca las hayás visto o sentido, pero en realidad son cuatro muelas del juicio y están situadas al final de cada hilera de dientes. Es decir, hay dos arriba y dos abajo. Cuando salen sanas y alineadas correctamente, estas muelas son un aporte valioso para la boca.
7. ¡Condenadas!: Todo va a depender de la “personalidad” de las muelas del juicio: si estas se presentan de forma anómala, pueden quedar total o parcialmente dentro del hueso o incrustarse contra las muelas de su costado. En ese caso, no te vas a poder salvar de ir al dentista. Hay que extraerlas para no perjudicar la dentadura.
8. Su nombre: ¿Siempre te has preguntado por qué estas piezas tienen nombre y apellido propio? Se les llama “muelas del juicio” y eso suena a que, al salir, van a doler. Sin embargo, su nombre no viene de ahí, sino porque aparecen cuando la persona tiene entre 18 y 22 años; las edades del uso de la razón.