03/03/2026
Hoy celebro algo más que un nacimiento.
Hace un tiempo, una paciente llegó a mi consulta con vaginismo. Tenía dudas, miedo, dolor y sobre todo el sueño de ser mamá. Empezamos un proceso largo juntas: con paciencia, disciplina y esfuerzo pero sobre todo con esperanza.
Cuatro meses después logró lo que parecía imposible: penetración sin dolor y a los pocos meses quedó embarazada.
Este fin de semana le realicé una cesárea porque su bebé venía sentado… y todo salió muy bien. 💙
Verla hoy convertida en mamá me recuerda algo muy importante: el cuerpo femenino no está roto. A veces solo necesita el acompañamiento adecuado, el tratamiento correcto y un espacio seguro para sanar.
A todas las pacientes que están viviendo procesos similares: sí se puede. 🤍 Y no están solas.