05/01/2026
Perseguir la felicidad puede ser un concepto abrumador. Suena bonito pero no me parece práctico; al menos no siempre. La felicidad es un estado y no un destino, y por lo mismo, no me jala ponérmelo de objetivo. PREFIERO BUSCAR LA CALMA. Es algo que claramente puedo sentir en mi cabeza y en mis “tripas”. Eso que sucede cuando respiras hondo y tu pulso se alenta. Se te quita la rigidez del rostro y de las entrañas y te permite sonreír un poquito. Eso es lo que sí persigo. Y le llamo CALMA.