07/01/2026
A veces me siento viva por sentir tanta felicidad, pero a veces me siento viva por sentir tanta tristeza. Y al final agradezco el poder sentir tanta vida, pero qué difícil es dejar ser lo que no querías que fuera. De dejar ir con mucho, mucho amor la ilusión de lo que queríamos que fuera, por lo que ahora es.
Llevo varios días preguntándome ¿para qué quiero compartir esto? Y en parte creo que es el poder ponerle palabras a algo grande y muy real que pasó, alomejor sentirme validada por algo que todavía me duele mucho. O miedo de que si no hablo de esto es como si no hubiera importado?
Este año pasado fue un año maravilloso. Dentro de lo increíble fue haber tenido dos embarazos muy, muy deseados. Y aunque el final de esos embarazos no fue el que queríamos, creo que todo bebé merece ese amor y esa emoción loca de gritarle al mundo que estuvieron en mi, independientemente del tiempo que haya sido. No me arrepiento de haberlo compartido, de haber llorado de la felicidad, de no esperarme cierta cantidad de semanas para decirlo. Existieron y eso es suficiente para celebrarlos.
Así que en honor a mi primer y segundo bebito, les comparto esos momentos de emoción, de manos temblorosas, de nervios, de sentirme adolescente embarazada y luego acordarme que en realidad tengo 35 jaja.
Gracias bebitos porque sé que esto me hace comprobar mi poder de transformar lo que parece malo en algo que me llena el alma, gracias por permitirme experimentar un anhelo y emoción que no me imaginaba podía sentir, y porque esto es otra cosa más que me hará seguir transformándome y evolucionando a ser una mejor mamá y versión de mi.
Every little thing is gonna be alright 🤍