10/05/2026
Ser mamá no siempre se siente como te dijeron que se iba a sentir.
A veces se siente como agotamiento que no cede. Como querer llorar sin saber exactamente por qué. Como estar presente físicamente, pero sentirte lejos de todo y de todos.
Y aun así, seguir.
Lo que muchas mamás viven tiene nombre clínico: burnout maternal. No es exageración ni falta de amor — es lo que ocurre cuando la carga de ser mamá supera por mucho los recursos disponibles. La investigación identifica factores de riesgo muy concretos: falta de apoyo cercano, cargar sola con las responsabilidades del hogar, y una autoexigencia que no tiene límite.
¿Te suena familiar?
Las señales no siempre son obvias. A veces es ese agotamiento que no se va aunque descanses. Las ganas de llorar sin razón aparente. Sentirte desconectada de todo y de todos, incluso de quienes más amas.
Pedir ayuda no es rendirse. No es ser menos mamá. Es una de las decisiones más valientes que puedes tomar — por ti y por los que te rodean.
Hoy, y todos los días: gracias por seguir intentándolo. 💙
_Fuente: Ren et al., BMC Public Health, 2024 — Revisión sistemática sobre burnout parental._