16/03/2022
Lo que no decimos verbalmente se manifiesta en el lenguaje corporal y las conductas que solemos tener en la vida cotidiana, no solo es escuchar, sino también observar.
No hay nada que no se diga, aunque no siempre se encuentre el canal adecuado para expresarse, es importante saber cómo detectarlo, elaborarlo y superarlo.
Cuándo no me atrevo a decir algo sobre mi persona, se genera un significado y un impacto en el auto concepto y/o conductas ya que a partir de esto, surge la relación conmigo y con el otro, afectando el bienestar individual y colectivo.
Quedarse callado no es sano, se dice lo que tiene un significado, un sentido y un objetivo claro, esto significa que tengo que reconocer lo que estoy necesitando expresar, lo que quiero hablar aunque haga ruido.
Lo primero es abrir la mente, por lo que es importante: liberarse de prejuicios, cuestionar creencias personales, quitar algunas ideas y modificar otras. Se necesita valor para levantar la voz, para hablar de lo que se piensa, para dejar de autocensurarse. Pensar y hablar libremente, genera paz y tranquilidad.
Es importante el cuidado de la salud mental.
¿Y tú? ¿Sueles hablar de lo que te aflige o prefieres guardar silencio?