30/04/2021
Sanar las heridas, reconciliarse con el niño del pasado y resignificar nuestra historia para comprender intuitivamente que el ser un adulto maduro significa permitirse regresar a la infancia cuando uno quiera y como quiera, sin sentirse avergonzado o incluso ridículo por hacerlo.
AMAR al niño que fuimos, que vive en nuestro interior y que esta siempre listo a reaparecer.
¡Juguemos como niños!
¡Juguemos con los niños!