04/04/2025
Nunca somos, siempre estamos. Porque en la vida todo cambia, se transforma, muere. Todo es variable, temporal. Vivimos en una constante metamorfosis.
No somos los mismos que hace 10 años, ni vamos a ser los mismos luego de 10 años más. Porque suceden cosas inesperadas, porque no tenemos el control absoluto de nada, porque no hay garantía de que lo que elegimos va a funcionar exactamente como queremos, porque todo está en constante cambio: el mundo, yo, el otro.
Por eso, una de las enseñanzas fundamentales del psicoanálisis se relaciona con un "saber hacer con la pérdida". Ya perdimos y vamos a seguir perdiendo: perdimos la imagen que alguna vez creímos ser, perdimos el amor que alguna vez creímos tener, perdimos ideas que pensamos que eran certezas. Seguiremos perdiendo, pero es también porque podemos seguir perdiendo y elaborando pérdidas, que podemos seguir deseando y creciendo.
Las experiencias, los vínculos, las palabras van reescribiendo las narrativas de nuestra vida. Algo que acontece con posterioridad da un nuevo significado a algo que sucedió en el pasado, en un proceso de reorganización, après-coup, que transforma nuestra historia.
Texto de Matías González.