27/02/2026
Un motociclista iba por la calle cuando de repente apareció un perrito joven y enérgico. El motociclista intentó seguir, pero el perrito salió corriendo detrás de él y le lanzó una "mordida" directo a la pantorrilla. Lo alcanzó, pero no le hizo daño. Fue una mordida de mentiras.
Él se quedó confundido porque no sentía que de verdad lo mordiera, hasta que se percató que el perrito volteaba a mirar para atrás, como buscando aprobación de alguien. Entonces el motociclista se da cuenta de algo. Detrás del perrito venían otros dos perros adultos, como supervisando y asegurándose de que hiciera bien su trabajo. El perrito no le quería hacer daño, solo fingía que lo mordía de verdad.
Lo estaban entrenando. Era su primer día correteando motos, con los veteranos enseñándole cómo se hace. Así que el joven acababa de presenciar la clase de práctica de un perrito aprendiz.