07/11/2025
🌊🐈 El faro en la tormenta representa aquello que más valoramos: lo verdaderamente importante para nosotros, lo que da sentido y dirección a nuestra vida. Lo que queremos que defina nuestro comportamiento.
Cuando la tormenta arrecia —cuando llegan el miedo, la tristeza o las dudas—, podemos sentir que perdemos el rumbo. Pero el faro sigue ahí, firme, iluminando el camino incluso en la oscuridad más densa.
No controla el clima, ni evita las olas… solo nos recuerda hacia dónde queremos dirigirnos, y nos invita a seguir avanzando, paso a paso, aun con el cuerpo empapado por la tormenta.
Imagina que estás en medio de una tormenta: pensamientos difíciles, emociones intensas, dudas. Haz una pausa y pregúntate:
🔹 ¿Hacia dónde apunta mi faro? (¿Qué es lo que realmente me importa en este momento?)
🔹 ¿Qué puedo hacer, aquí y ahora, que me acerque un poquito hacia esa dirección?
Ese instante es tu punto de elección: el momento en que decides si te dejas arrastrar por la tormenta o si eliges avanzar, aunque sea un tramo pequeño, hacia la luz del faro. 🕯️✨