06/01/2022
*REFLEXIÓN DEL DÍA*
6 DE ENERO
LA VICTORIA DE LA RENDICIÓN
Nos damos cuenta de que sólo por medio de la derrota total, podemos dar nuestros primeros pasos hacia la liberación y la fortaleza. La admisión de nuestra impotencia personal resulta ser a fin de cuentas la base segura sobre la que se puede construir una vida feliz y útil.
— *DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 19*
Cuando el alcohol influenciaba en todas las facetas de mi vida, cuando las botellas se convirtieron en símbolos de mi libertinaje y de la satisfacción inmoderada de mis deseos, cuando me di cuenta de que, por mí mismo, no podía hacer nada para sobreponerme al poder del alcohol, me di cuenta que no tenía otro recurso que la rendición. En la rendición encontré la victoria — victoria sobre mi egoísta inmoderación, victoria sobre mi necia resistencia a la vida tal como se me había dado. Cuando dejé de pelear con todos y con todo, empecé mi caminar por el sendero de la sobriedad, de la serenidad y de la paz.
*PENSAMIENTO DEL DÍA*
El conservarme sobrio es lo más importante en mi vida. La decisión más importante que he adoptado ha sido la de renunciar a beber. Estoy convencido de que mi vida entera depende de no beber esa primera copa. Nada en el mundo es tan importante para mí como mi propia sobriedad. Todo lo que tengo, toda mi vida, depende de ese único hecho. – “¿Puedo olvidarlo aunque sea por un minuto?”
*MEDITACIÓN DEL DÍA*
Me educaré a mí mismo. Empezaré con esta educación ahora. Abandonaré todos los pensamientos inútiles. Sé que la bondad en mi vida es el fundamento necesario para su utilidad. Recibiré este aprendizaje de buen grado, porque sin él, Dios no puede transmitirme su fortaleza. Creo que esta fortaleza es una poderosa fuerza cuando es utilizada en la forma adecuada.
*ORACIÓN DEL DÍA*
Ruego que pueda enfrentar y aceptar cualquier educación que sea necesaria. Pido que pueda ser apto para recibir en mi vida la fortaleza de Dios.
• COMO LA VE BILL • 98
La Ira – Enemigo Personal y del Grupo
"Como queda expresado en el libro Alcohólicos Anónimos: ‘El resentimiento es el ofensor Número Uno’. Es la primera causa de las recaídas a beber. Bien lo sabemos los A.A.: ‘Beber significa volverse loco finalmente o morir’.
"Un castigo muy parecido amenaza al grupo de A.A. Con un grado suficiente de ira, se pierden tanto la unidad como el propósito. Con un grado mayor de indignación ‘virtuosa’, el grupo puede desintegrarse; en realidad, puede morir. Por ello, evitamos la controversia. Por ello, no prescribimos ningún castigo por ningún tipo de mala conducta, por grave que sea. De hecho, no se puede privar a ningún alcohólico de su derecho a pertenecer por causa alguna.
"El castigo nunca sana a nadie. Sólo el amor puede sanar". CARTA, 1966
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El que Recae Necesita Comprensión
"A menudo se pueden atribuir las recaídas a la rebeldía; algu