19/11/2022
La esquizofrenia
Es una enfermedad cerebral grave, caracterizado por conductas que son anormales para la comunidad, derivado a tener una percepción alterada de la realidad. Quienes la padecen pueden escuchar voces que no están allí, pensar que otras personas quieren hacerles daño, no tener coherencia en lo que habla, entre muchas otras conductas las cuales les imposibilitan cuidarse por sí mismos.
Los primeros síntomas suelen presentarse entre los 16 y 30 años, siendo los hombres quienes estadísticamente desarrollan los síntomas a más temprana edad. Generalmente no suele desarrollarse después de los 45 años. Existen tres tipos de síntomas:
1. Síntomas psicóticos: distorsionan el pensamiento de la persona, incluyendo alucinaciones, delirios, dificultad de organización de pensamientos y movimientos extraños.
2. Síntomas negativos: dificultan la expresión de emociones, así como mantener una conducta normal. Generalmente la persona suele parecer deprimida y retraída.
3. Síntomas cognitivos: afectan el proceso de pensamiento. Lo que genera problemas para usar información, toma de decisiones y mantener la atención en determinada tarea.
En los pacientes esquizofrénicos se ha detectado disfunción de los sistemas de neurotransmisores y anomalías anatómicas cerebrales. Aún no se conoce la causa de la esquizofrenia, aunque los estudios sugieren que los principales factores de riesgo son la predisposición genética y factores perinatales. Algunas circunstancias socio-ambientales provocan o empeoran la sintomatología, tales como: aumento de la edad de los padres, medicamentos y/o uso recreativo de dr**as.
El tratamiento farmacológico de primera línea son los medicamentos antipsicóticos. La psicoterapia y rehabilitación profesional y social también son importantes. En casos graves en donde el paciente es un riesgo para el mismo como para el entorno, se recurre a la hospitalización involuntaria. Los pacientes esquizofrénicos suelen tener otros problemas de salud como drogodepen