20/05/2026
Una tarde de mucho calor, tres cucarachas muertas de hambre andaban buscando algo de comer y se toparon con un granjero de muy buen corazón.
Al ver lo flacas y cansadas que estaban, el hombre les compartió de buena gana unos pedazos de pan y queso.
Las cucarachas comieron bien sabroso y hasta guardaron un poquito para llevarle a sus familias.
Cuando ya se iban, el granjero las llamó:
— Oigan, cucarachas, diario las veo batallando por el campo buscando migajas.
Hoy no solo quiero darles comida, quiero darles un futuro.
Vengan a chambear a mi rancho.
Van a tener un sueldo digno, comida calientita todos los días y un lugar seguro para los suyos.
Las cucarachas, bien interesadas, preguntaron:
— ¿Y de qué va a ser la chamba? ¿Cuánto nos va a pagar?
El granjero sonrió y empezó a enlistar las opciones:
— El primer trabajo es avisarle a las gallinas cuando ya esté listo su alimento.
El sueldo es de 3,000 pesos al mes.
— El segundo es limpiar y picar el chile picante.
Sueldo: 5,000 pesos.
— El tercero es espantar a las lagartijas para que no se metan a los cultivos.
Sueldo: 4,000 pesos.
— Y el último es entretener a las cabras cantando y bailando para ellas.
Sueldo: 250 pesos.
La primera cucaracha saltó de inmediato y dijo:
— ¡Yo pido la chamba del chile! Es donde pagan más lana, ¡una oportunidad así no se deja ir!.
La segunda dijo:
— Yo me quedo espantando a las lagartijas.
Cualquier cosa es mejor que andar bailándole a las cabras.
La tercera cucaracha se quedó pensando.
Después de un breve silencio, dijo despacito:
— Yo me quedo con el trabajo de las cabras.
Aunque solo paguen 250 pesos.
Las otras dos la voltearon a ver bien sacadas de onda:
— ¿Qué, te volviste loca?
¿Cómo vas a aceptar una miseria de sueldo?
Ella no dijo nada, solo pintó una sonrisa en su cara.
A la mañana siguiente, las tres se pusieron a chambear.
Pero a las pocas horas, la primera y la segunda cucaracha murieron en circunstancias muy extrañas.
El granjero, bien agüitado por lo que pasó, llamó a la tercera cucaracha:
— Dime....
¿Por qué escogiste el trabajo peor pagado?
La cucaracha respondió con toda la calma del mundo:
— Es que yo no elegí pensando en el dinero.
Elegí pensando en sobrevivir.
Las gallinas comen cucarachas; si iba ahí, era mi fin.
El chile es puro veneno mortal para nosotras.
Y las lagartijas son de nuestros peores enemigos.
En cambio, las cabras ni nos fuman, a ellas les damos igual.
Y agregó:
— El sueldo más alto no siempre es la decisión más inteligente.
La verdadera riqueza es tener vida, estar a salvo y vivir en paz.
¿De qué sirve tener dinero si no vas a estar vivo para gastártelo?.
Moraleja:
No cualquier oferta bonita es la indicada para ti.
No dejes que un sueldo alto o promesas ruidosas te cieguen los ojos.
A veces, la decisión más sabia es la que te da seguridad y tranquilidad mental.
Porque los millones no valen nada si no tienes salud ni vida para disfrutarlos.
Ponte listo.
Elige con sabiduría.
La vida vale muchísimo más que cualquier dinero.
Soy Principio Y Fin De Lo Que Me Sucede.