31/05/2022
La Asamblea Mundial de la Salud instituyó el Día Mundial sin Tabaco en 1987 para llamar la atención mundial hacia la epidemia de tabaquismo y sus efectos letales
El consumo de tabaco además de estar relacionado con enfermedades cardiovasculares y crónicas, también influye en la salud de los pies, puesto que produce diversos efectos sobre la piel.
A nivel podológico, existen hipótesis de que el consumo de tabaco, podría considerarse un factor de riesgo para la aparición de helomas (callos) y más concretamente de las hiperqueratosis plantares crónicas(durezas).
Fumar provoca un endurecimiento de las arterias, lo que hace que disminuya el flujo sanguíneo, que la sangre sea más espesa y, por tanto, que se reduzca la llegada de oxígeno a los tejidos.
Como consecuencia de esta mala circulación, es común que el pie tenga dificultad para eliminar infecciones, que éstas tarden más en curarse y su piel esté más deshidratada. Esto lo convierte en un factor de riesgo, para la aparición de callos o helomas en las plantas de los pies.
Al estar afectado el transporte de oxígeno a las células, la sangre con toxinas, permanece más tiempo afectando glándulas sudoríparas lo que puede irritar y bloquear los capilares y tejidos.
El callo que se nos forma en la planta del pie por ejemplo, actúa como un tapón que impide la salida de toxinas y la nicotina, que llega a producir el dolor e inflamación.
Estos callos son conocidos como “helomas nicotínicos”.