31/12/2025
Guárdalo para cuando lo necesites 👇🏻
1. Hablar claro, aunque incomode.
Nada de “adivina qué me pasa”. Decir lo que sientes sin ataques ni juegos.
2. Cero faltas de respeto “en broma”.
Comentarios hirientes, comparaciones, chistes a tu costa: no son humor, son señales.
3. Nada de microinfidelidades.
Likes raros, coqueteos low key, puertas abiertas con exes… si te hace dudar, no va.
4. Tiempo juntos sin pantallas.
Momentos donde el móvil no tenga más atención que la persona que tienes delante.
5. Responsabilidad emocional.
Cada uno se hace cargo de su herida, no usa al otro como s**o de boxeo.
6. Lealtad también cuando el otro no está.
Hablar bien de tu pareja en su ausencia es el nuevo básico.
7. Espacio individual.
Tiempo solos, amigos, hobbies propios. Estar en pareja no es dejar de ser persona.
8. No negociar la paz.
Si algo te deja con ansiedad constante, se habla o se suelta, pero no se normaliza.
9. Límites claros con terceras personas.
Nada de “amiguitas/os” ambiguos. Si parece falta de respeto, se trata como tal.
10. Autocrítica real.
Poder decir “aquí me equivoqué yo” sin que el ego lo convierta en guerra.
11. Revisar la relación de vez en cuando.
Pararse a preguntar:
“¿Cómo estás tú? ¿Cómo estoy yo? ¿Qué necesitamos cambiar?”
12. Cuidar la intimidad (emocional y física).
No dejarla para “cuando haya tiempo”. Crear el tiempo.
13. Transparencia en temas sensibles.
Dinero, redes, pasado… que no haya temas tabú que gobiernen desde la sombra.
14. Crecimiento en vez de estancamiento.
Si la relación no te ayuda a crecer, te está ayudando a conformarte.
15. No quedarte donde tienes que dejar de ser tú para que funcione.
Si para sostener el vínculo tienes que traicionarte, ya sabes cuál es el no negociable principal: tú.