04/12/2025
👩🦳𝐋𝐚 𝐒𝐞𝐧̃𝐨𝐫𝐚 𝐁𝐞𝐥𝐥𝐚𝐝𝐨𝐧𝐧𝐚
🌡️ 𝙇𝙖 𝙎𝙚𝙣̃𝙤𝙧𝙖 𝘽𝙚𝙡𝙡𝙖𝙙𝙤𝙣𝙣𝙖
La Señora Belladonna no camina…
𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚.
Con paso firme, mirada intensa y labios apretados como si ya viniera molesta desde casa.
Y cuando la miras de frente, 𝘀𝘂𝘀 𝗼𝗷𝗼𝘀 𝗯𝗿𝗶𝗹𝗹𝗮𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗶 𝘁𝗿𝗮𝗷𝗲𝗿𝗮 𝗳𝘂𝗲𝗴𝗼 𝗮𝗱𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼.
No sabes si está feliz, enojada o a punto de desmayarte con la mirada.
Tiene ese tipo de energía que hace que 𝗯𝗮𝗷𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝘃𝗼𝘇 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗽𝗮𝘀𝗮 𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮,
porque no sabes si te va a saludar o te va a aventar una chancla emocional.
Y sí… 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗹 𝗶𝗿𝗿𝗮𝗱𝗶𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗼𝗿.
No es metáfora. Te acercas y sientes que su enojo tiene temperatura.
Cuando está de buenas, brilla.
Tiene carisma, se ríe fuerte, todos la miran…
Pero si algo le molesta —un ruido, una luz, una mirada—
¡𝗽𝘂𝗺! 𝘀𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮.
Se le ponen los cachetes rojos, el cuello se le inflama de dignidad ofendida,
y con voz de telenovela grita:
“¡NO ME HABLES! ¡NO ME TOQUES! ¡NO VES QUE ME ARDE TODO!”
Y no lo dice figurado…
𝗹𝗲 𝗮𝗿𝗱𝗲 𝗹𝗶𝘁𝗲𝗿𝗮𝗹 𝗹𝗮 𝗴𝗮𝗿𝗴𝗮𝗻𝘁𝗮, 𝗹𝗮 𝗽𝗶𝗲𝗹, 𝗲𝗹 𝗮𝗹𝗺𝗮, 𝘆 𝗵𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱.
La temperatura corporal le sube como si estuviera en plena combustión emocional,
y si no la pelas cuando explota, te lo cobra con intereses.
Pero no te confundas…
debajo de ese enojo con cara de calentura mental,
hay una mujer sensible, que llora en silencio y 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗺𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗼𝗰𝘂𝗿𝗮
(peeeeero con celos, impulsos violentos y un poquito de teatralidad de más).
“No soy posesiva, solo que si hablas con otra, te arranco los ojos.
Pero con amor.”
Así es la Señora Belladonna:
𝗲𝘅𝗽𝗹𝗼𝘀𝗶𝘃𝗮, 𝗵𝗼𝗿𝗺𝗼𝗻𝗮𝗹, 𝗽𝗮𝘀𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹, 𝗰𝗼𝗻 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗮𝘀𝗲𝘀𝗶𝗻𝗮… 𝘆 𝘂𝗻 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇𝗼́𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝘀𝘂𝗽𝘂𝗿𝗮 𝘁𝗲𝗿𝗻𝘂𝗿𝗮… 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗵𝗶𝗿𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼.
⚠️ 𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘯𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘴 𝘴𝘰𝘭𝘰 𝘦𝘥𝘶𝘤𝘢𝘵𝘪𝘷𝘰. 𝘕𝘰 𝘴𝘶𝘴𝘵𝘪𝘵𝘶𝘺𝘦 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘶𝘭𝘵𝘢 𝘮𝘦́𝘥𝘪𝘤𝘢. 𝘕𝘰 𝘵𝘦 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘮𝘦𝘥𝘪𝘲𝘶𝘦𝘴. 𝘠 𝘴𝘪 𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘢 𝘶𝘯𝘢 𝘚𝘦𝘯̃𝘰𝘳𝘢 𝘉𝘦𝘭𝘭𝘢𝘥𝘰𝘯𝘯𝘢… 𝘯𝘰 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘢𝘥𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘤𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘢: 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢 𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦 𝘦𝘯𝘧𝘳𝘪́𝘦 𝘺 𝘮𝘢𝘯𝘥𝘢𝘭𝘢 𝘢𝘭 𝘩𝘰𝘮𝘦𝘰́𝘱𝘢𝘵𝘢.