30/09/2025
La inmovilización, incluso por un corto período, cambia más de lo que imaginamos. En solo 15 días, un músculo puede perder 15% de su tamaño, pero la fuerza cae el doble. Esto revela que no basta con pensar en atrofia: la debilidad también viene de la pérdida de control neural, de cómo el cerebro y la médula dejan de “encender” las fibras musculares.
El estudio nos recuerda que la movilidad no es un detalle, es esencial. La movilización oportuna protege no solo la masa muscular, sino también la conexión entre el sistema nervioso y el músculo. En la clínica y en la vida diaria, cada día de inactividad cuenta.