21/01/2026
🦶 No toda deformidad del pie es patológica.
Antes de “corregir” un pie, vale la pena hacer una pausa y preguntarse algo clave:
👉 ¿y si no es un error, sino una adaptación?
Muchas deformidades del pie no son enfermedades en sí mismas.
Son respuestas inteligentes del cuerpo a desequilibrios musculares, alteraciones en el control motor y estrategias posturales que permiten seguir caminando, cargando peso y manteniendo el equilibrio.
💡 El profesional clínico no corrige solo la forma.
Entiende el porqué de la forma.
🔍 ¿Qué nos dice cada tipo de pie?
🦶 Pie cavo → Arco elevado.
Suele reflejar rigidez y compensaciones que vienen desde segmentos más proximales.
🦶 Pie plano (valgo) → Arco reducido.
Muchas veces es una búsqueda de estabilidad cuando la cadera o la rodilla no la están proporcionando.
🦶 Pie equino → Restricción de la dorsiflexión.
Frecuentemente secundaria a patrones motores adaptativos, no solo a acortamientos.
🦶 Pie calcáneo → Apoyo excesivo en el retropié.
Puede indicar debilidad, sobreuso o un mecanismo protector del sistema.
🦶 Pie varo / valgo →
Dos expresiones distintas del mismo objetivo:
👉 redistribuir cargas para poder seguir moviéndose.
🦶 Combinaciones (equinovaro, calcaneovalgo, etc.) →
Menos “anomalías” y más estrategias de supervivencia biomecánica.
👉 Nuestro papel no es solo alinear pies.
Es devolver coherencia al sistema que los sostiene.
💬 Pregunta para ti:
¿Alguna vez te dijeron que tu pie estaba “mal” sin evaluar cómo te mueves o cómo cargas peso?
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📌 Recordatorio esencial:
La información presentada tiene carácter académico y educativo. No sustituye una consulta médica ni debe utilizarse para autotratarse. Ante cualquier molestia o duda, consulta a tu médico de confianza.
👨⚕️ Dr. Javier Martínez | Traumatología y Ortopedia
📍 16 Poniente #204, Col. Jacarandas, Tehuacán, Puebla
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