27/11/2025
Los hijos no pueden salvar a sus padres.
Porque en los Órdenes el Amor, el orden natural y sagrado nos dice que los padres son los grandes y dadores, y los hijos son los que reciben, para luego darlo a su nueva familia y a la vida.
En nuestra práctica sistémica es normal ver como los hijos asumen la responsabilidad de querer salvar o rescatar a sus padres del sufrimiento o de las heridas que guardan en su interior. También terminar lo que ellos no pudieron concluir o cerrar.
Cuando el orden no se respeta o se invierte, emerge el sufrimiento y la confusión en los hijos, que terminan atrapados en relaciones de dependencia en lugar de vínculos de crecimiento y expansión, transitando una vida sin un real camino o propósito.
Por eso es esencial comprender que los hijos no pueden salvar a sus padres, no les toca, por más amor que tengan y aunque se crea que es lo correcto. No se puede.
Cuando hay orden en familia, el hijo puede tomar su correcto lugar y su fuerza, así puede honrar su historia, honrar a su padres y elegir vivir su propia vida.
Este es el amor adulto, el amor que reconoce su lugar en la familia y en el mundo, el amor que elige la vida, su propia vida, y con alegría, confianza y agradecimiento, se abre libre en el horizonte de las nuevas posibilidades, donde florece la Vida.
José Miguel Molina.