
15/08/2025
Un propósito es la brújula, pero el proceso es el camino.
En la vida nada florece de la noche a la mañana. Todo cambio profundo necesita paciencia, constancia y, sobre todo, compromiso.
En terapia sucede igual: no se trata de correr, sino de avanzar paso a paso, enfrentando incomodidades, rompiendo patrones y aprendiendo nuevas formas de ver y vivir la vida.
A veces el proceso duele, otras veces cansa… pero siempre transforma.
Si tienes claro tu propósito, tendrás la fuerza para sostenerte incluso en los días difíciles.
Confía en el proceso.
Porque cada sesión, cada reflexión y cada pequeño avance es una semilla que crece en silencio… hasta que un día, florece.