08/07/2025
La imagen es de inteligencia artificial y muestra justo lo que no debe ocurrir.
Les cuento aquí la experiencia de Margarita y sus papás, que tienen la necesidad de enviarla a guardería.
Ya sabrán…
Ella tiene dos años y medio e iba muy bien. Ya avisaba que quería hacer pipí, y lo hacía sentadita, con su pañal puesto. Si se lo quitaban, retenía la o***a. Es normal.
Este comportamiento implica que es consciente de que tiene la vejiga llena y demuestra que de hecho ya controla su esfínter, solo que no quiere todavía el retrete y se siente cómoda o***ando en su pañal. Iba muy bien. Cuestión de días o semanas para que ella solita dejara el pañal.
¡Ah! Pero en la guardería tenían prisa.
Le quitaron el pañal y la sentaron en el retrete. A sus papás les informaron durante unos días “que todo bien”. Que la niña se sentaba, pero no o***aba. Ellos confiaron, error.
Error que no quiero que cometas y por eso la nota.
Ayer, Margarita salió llorando de la estancia diciendo que le “picaba la pipí”. Eso es “disuria”, un signo de infección urinaria. Al o***ar en su casa, en el piso, porque no quiso el retrete, tuvo una miccón larguísima, por la o***a retenida.
En el examen de o***a, una infección.
Ella que aún no estaba lista para dejar su pañal, pero que llevaba un proceso natural muy sano, tiene ahora una Infección y terror al retrete.
Por días, la obligaron, ¡a los dos años y medio! a sentarse en el retrete. Estas conductas tienen que acabar.
Son criterios absurdos de las guarderías (no todas) del águila verde.
Da coraje.