30/04/2026
En esos momentos que la vida te tiene en un mismo lugar y todo parece no avanzar, es justo ahí, el punto de tensión donde la persona percibe probablemente que sus emociones ya no son las mismas que cuando está en un estado de paz, tranquilidad y felicidad por decirlo así.
En seguida, una serie de pensamientos refuerzan lo que se está viviendo o experimentando en ese momento. La mente y las emociones se fusionan, y se vuelven una ruleta donde si o si, siempre cae el apuntador a " sufre más, sigue sufriendo, aguanta más, falta poco, que no te vean vencido o débil, etc".
Yo le llamo a esto una cadena invisible que está hecha de emociones negativas y pensamientos igual negativos, el resultado no es agradable, la persona empieza a experimentar malestar emocional, mental y físico, llevando la cadena invisible a la mayoría de áreas en la que la persona se relaciona.
Finalmente su accionar o su comportamiento va a cambiar, manifestado lo que se vive con todo su ser.